Heidegger y Celan ¿una sola voz?
El pronazi Martin Heidegger y el judío Paul Celan se profesaban una mutua y compleja admiración, que los llevó a leer y hasta anotar detalladamente los libros del otro. Se ignora cómo fue el único encuentro que se produjo cuando un brumoso día este fue a visitar a aquel. Lo cierto es que hay más que una semejanza en la angustiada visión del mundo que rezuman sus obras, así como en la ominosa y desesperante oscuridad de su enunciación. Como sea, Celan no perdió la oportunidad de hacer mofa (y, de paso, autocriticarse) de lo farragoso e "impío" de la dicción y del pensamiento de Heidegger (cuyo nombre podría acaso traducirse como "el que rastrilla eriazos) al componer el siguiente poema, de los más abstrusos que tiene. Su primer verso hace un juego de palabras intraducible ("heidegängerisch"=relativo a caminar por eriazos) por el que alude al autor de "Ser y tiempo" y a algunos de sus conceptos básicos (como la proximidad, la muerte...). Para ...