Páginas

Páginas vistas en total

Suscribirse por correo electrónico

domingo, 5 de julio de 2020

Nuevas revistas-Dialnet

  • Ciencias sociales

  • Humanidades

    • Editores: Centro de Estudios Bilbilitanos (Institución Fernando el Católico)
      ISSN : 2605-3241
    • Editores: Universidad de Málaga (UMA)
      ISSN : 2530-6014
    • SinapsisLa revista científica del ITSUP
      Editores: Instituto Tecnológico Superior Portoviejo
      ISSN : 1390-9770

viernes, 3 de julio de 2020

Concursos literarios julio

CURSOS por Internet, abiertos a todo el mundo
Cursos
15 de julio, inicio nuevas convocatorias

CONCURSOS LITERARIOS
Cada semana informamos de unas cien nuevas convocatorias (todos los géneros literarios), de España y Latinoamérica. Bases completas. Fuente original (no copias inexactas o fraudulentas). Entre otras, esta semana informamos de las siguientes convocatorias:

  • XXIV Premio Alfaguara de Novela 2021
  • VII Concurso de Poesía Juana Castro
  • Premio Bellas Artes de Traducción Literaria Margarita Michelena
  • XI Premio de Textos Teatrales Jesús Domínguez
  • Premio de Traducción M’illumino / d’immenso 2020
  • Premio Internacional de Poesía “Antonio Oliver Belmás”
  • Premio de Poesía para niños El Príncipe Preguntón
  • XXXVI Premio de Poesía “Joaquín Benito de Lucas”
  • Premios Arganzuela 2020 - I Edición Certamen Literario “Benito Pérez Galdós”
Para consultar todas las convocatorias vigentes clasificadas por género literario, por paí­s, medio de enví­o...




Ofertas empleo sector editorial
Promociona tus libros.
Promociónate como autor
Altas Videos (promoción gratuita)
Entrevistas, Presentaciones

miércoles, 1 de julio de 2020

La otra- México

Evodio Escalante, con certeza uno de los críticos literarios más lúcidos y agudos de México, es nuestro editorialista invitado. Aquí su palabra al comienzo de La Otra.
Novedades
Jorge Boccanera, escritor argentino, nos hace llegar una muestra de la obra de su compatriota Julio Félix Royano (1928-2015), cuya poesía hasta la fecha "ha pasado lamentablemente poco menos que desapercibida para la crítica".
Les compartimos una selección de poemas de Pedro López Adorno, escritor puertorriqueño radicado en Nueva York, cuya obra, según el crítico David Cortés Cabán, siempre ofrece "varias lecturas para que los diversos planos y asuntos que contenga se manifiesten transfiriendo la voz del hablante poético al mundo del lector". La presente selección forma parte del nuevo libro de López Adorno, publicado recientemente por La Otra.
El 4 de junio hubiera cumplido 80 años el destacado poeta mexicano Max Rojas. Roberto Acuña, poeta mexicano, profesor de la UNAM, ensaya sobre la obra de Rojas y el fenómeno del recuerdo en su poesía.
Fernando Sorrentino, reconocido escritor argentino y especialista en autores clásicos españoles y argentinos, resuelve un misterio matemático de El gaucho Martín Fierro de José Hernández.
Ethel Krauze, escritora mexicana, nos comparte una selección de su poemario Un nombre con olor a almizcle y a gardenias, en el cual, según la crítica Angelina Muñiz-Huberman, "la concentración poética y la creación metafórica llegan a su expresión límite".
Manuel Illanes, escritor chileno radicado en México, nos ofrece su lectura del poemario Dolerse de la poeta mexicana Cristina Rivera Garza, un poemario reeditado en 2019 por el sello chileno Ediciones Libros del Cardo, que abre "uno de los espectáculos más escalofriantes del horrorismo contemporáneo".
Desde el "futuro" el escritor colombiano Carlos Fajardo Fajardo nos comparte sus crónicas poéticas sobre el corona- u otros virus.
Arturo Trejo Villafuerte, México, 1953-mayo 2020

Manuel Cuautle, México 1971.
El 15 de junio se cumplieron 100 años del natalacio del gran pintor ruso-mexicano Vlady (Vladimir Kibalchich). El director del Centro Vlady, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Claudio Albertani, discurre sobre la vida del pintor y su familia, así como sobre las obras más destacadas del artista.
El 8 de junio, a los 91 años de edad, falleció, a causa del COVID-19, el pintor mexicano Manuel Felguérez. El crítico de arte Luis Ignacio Sáinz escribe sobre este gran artista que fue "capaz de actualizar el patrimonio más remoto, pero también de añejar la más reciente de sus soluciones compositivas" y que hasta la fecha "parecía inmortal".
El poeta y traductor mexicano, Hiram Barrios nos comparte sus traducciones del poeta italiano Nicola Vacca.
Carlos Vitale, poeta y traductor argentino, nos hace llegar la presente selección del poeta armenio Slavi Avik Harutyunyan, originario de Nagorno-Karabaj. La traducción es de Nariné Ayvazyan.
Enrique Arturo Diemecke, reconocido director de orquesta, reflexiona sobre los retos que enfrentan los músicos y los gestores culturales al momento de programar conciertos para el público que no está acostumbrado a la música clásica.
Visita la página Web de La Otra
Encontrarás más para leer, ver y escuchar en nuestro Sitio Web:
Catálogo de librosTienda de libros en Línea Poetas al ruedoVerso conversoVideos en YouTube

lunes, 29 de junio de 2020

“Pensar no cuesta nada”: Los aforismos de César Cantoni




Por Luis Benítez

“Pensar no cuesta nada”, del poeta argentino César Cantoni (1ra. ed.,
2020, 98 páginas; 12 x 19 cm, ISBN 978-987-86-3665-8) es un reciente lanzamiento de Proyecto Hybris Ediciones, sello de La Plata, Provincia de Buenos Aires, Argentina (proyectohybrisediciones@gmail.com).

Se divide en dos secciones principales: la que da título al volumen y la nombrada como “Satíricas”, que a su vez ofrece dos subsecciones: “Del hombre y la mujer” y “De esto y aquello”.

La máxima aforística, que en su dilatada historia desde los antiguos griegos hasta la actualidad ha brindado oraciones breves y hasta brevísimas para definir principios de manera sentenciosa y definitiva, es una opinión en extracto, una quintaesencia del sentido que abre una puerta a la imago mundi de sus autores.

En el caso de un poeta de una trayectoria como la de Cantoni, bien conocida dentro y fuera de su país, resulta “Pensar no cuesta nada” una experiencia distinta para el lector: la ocasión de comprobar de qué manera tan exacta logra condensar significados e hilarlos coherentemente, para que en su conjunto se proyecten como una polifonía que, aun abarcando definiciones tan diferentes sentencia tras sentencia, la suma resulte todavía mayor que las partes, cuando estas se interpelan mutuamente. Este efecto de unidad es cosa de destacar, ya que no consiste en una coincidencia feliz tratándose de un autor como César Cantoni, una de cuyas características es justamente la precisión formal y de sentido, tal como lo resalta la evolución de su poesía a lo largo de más de una decena de títulos ya publicados.

En “Pensar no cuesta nada”, aunque metamorfoseados para la frase breve, hallamos elementos ya constitutivos de su poética, como la ironía que accede a los filos del sarcasmo; el humor casi siempre teñido de un desencanto lúcido; la presencia de lo social en sus facetas más descarnadas; el objetivismo bien  entendido, capaz de penetrar hasta el hueso de la realidad y exponerlo al lector; el lenguaje muchas veces coloquial y engañosamente directo, que no se priva de mostrarnos el sospechoso indicio de un sentido más amplio, obligando a una segunda lectura reveladora y contundente.

El repetido fenómeno de la identificación con muchas de las definiciones que nos brindan las páginas de “Pensar no cuesta nada” transforma a estas en una sucesión de cajas de sorpresa, donde la originalidad del pensamiento del autor se conjuga con una familiaridad que se nos ofrece inesperadamente. Es que en muchas ocasiones Cantoni completa aquellas apreciaciones que nosotros mismos alguna vez intuimos y dejamos a medio bordar, para encontrarlas ahora en “Pensar no cuesta nada” resueltas del modo más preciso y exacto, gracias a lo que acertadamente se da en llamar la inteligencia poética.
El sentido del añejo dicho de que lo bueno, si breve, resulta dos veces bueno, es multiplicado por este volumen gracias, precisamente, a la inteligencia poética de la que hace gala el autor, aforismo tras aforismo.

El autor

César Cantoni nació en La Plata en 1951. Publicó once libros de poemas: Confluencias (1978), Los días habitados (1982), Linaje humano (1984), La experiencia concreta (1990), Continuidad de la noche (1993), Cuaderno de fin de siglo (1996), Triunfo de lo real (2001), La salud de los condenados (2004), Diario de paso (2008), El fin ya tuvo lugar (2012) y Un arte invisible (2016).

Su obra publicada incluye, además, dos cuadernillos: Intemperie y otros poemas (2006) y Latencia: poesía y dictadura (crónica literaria, 2013).

Figura en numerosas antologías poéticas argentinas e hispanoamericanas. Algunos de sus poemas fueron traducidos al inglés, francés, italiano, portugués, catalán, griego, ruso y albanés. Administra el blog de poesía platense “Los poetas no van al cielo”. Reside en su ciudad natal.

Así escribe César Cantoni

Cuando los dioses no tienen nada que hacer, crean mundos.
(…)
Podrán perdonarte que nades contra la corriente, siempre que no tengas éxito.
(…)
Siempre habrá gente que, en presencia de un escuerzo, se empeñe en creer que ve un faisán.
(…)
Había una vez un paraíso terrenal. Y Adán y Eva se comieron a la serpiente.
(…)
La fama siempre termina siendo insoportable. Sobre todo, la de los otros.
(…)
La opinión que tenemos de nuestros enemigos es exactamente la misma que nuestros enemigos tienen de nosotros.
(…)
Si Dios no mueve un dedo para mejorar el mundo es porque, a esta altura, ya no puede hacer nada.
(…)
La fe tranquiliza más que la filosofía. Y, además, demanda menos esfuerzo. De ahí que haya más creyentes que filósofos.
(…)
No te preocupes por los que se fueron siguiendo al viento; cuando éste cambie, estarán de vuelta.
(…)
Era un hombre de principios: nunca terminaba nada.
(…)
En cuanto a su poesía, debo reconocer que usted maneja muy bien los silencios y, sobre todo, los espacios en blanco.

miércoles, 24 de junio de 2020

From literature


Teódulo López Meléndez
To Victoria de Stefano on her 80th birthday.
In the 21st century we find a degenerating proposal for the definition of person. We could say that they are nothing more than holders of power. Therefore no one can wonder about our time being one of technological shows. The world has to be strong enough to constantly reproduce itself in appearances and thus become a lack of world. The writer, on the other hand, is a builder and the creative imagination stands as the only antidote against an absorption and extinction of transcendence. It does not mean that the writer transcends. Even today we talk about Homer, but any reader of Peter Sloterdijk can check how the dead are becoming less important every day. It is what he calls "a horizontally reticulated humanity". Hence, it is meaningless to ask about a purpose of literature in a world where the senses have derived producing a fatal rupture of the integrity of the whole. As Jünger recalled, the creative instant occurs outside of time and therefore can no longer be canceled.
The writer, when assuming the world of "non-appearance", stops playing with another pole of reference. Here we are not talking about a writer as a witness of his time or as someone in whom you can get all the portraits of his time. What I mean is that the writer defeats the ordinary appearance. He is an introducer that diverts towards "what happens elsewhere". The writer decomposes and recomposes the fundamental structure of the world, that is, he returns to a kind of original knowledge, he becomes the demiurge who reaches what is not accessible to the common and thus becomes the possessor of secrets. In short, to continue with Goethe, he moves away from appearances.
In a world in disarray, like this one, the writer is a paradoxical being: he is a transformer who fixes. As Sloterdijk rightly says, there seems not to be (in the world of appearances) someone who fulfills the role of enabling transits. The writer, by fixing the moment, fulfills that role, since he enables the only possible regeneration, the one that is linked to the new beginning. Literature is the violator antagonist of the end.

jueves, 18 de junio de 2020

Entrevista al poeta peruano Renato Sandoval


Renato Sandoval: .”En el mejor de los casos, es una lotería; pero por lo general ya están decididos de antemano, esto en caso de premios "importantes". Su dudosa valía dependerá de la cantidad en la canasta: a más dinero, más relevancia ”

CICLO DE ENTREVISTAS "CUARENTENA POÉTICA"
Por Víctor Coral.

-Muchos poetas suelen tener una imagen poética primera. Algo así como el primer recuerdo relacionado con la poesía, un escenario poético, una visión... De tenerla, ¿cuál es la tuya?
Creo que mi primera impresión, y también la segunda, son como consecuencia de mi incomprensión y luego la sobrecomprensión de lo que se podía hacer con el lenguaje. De lo primero, como a los trece años, de tanto ver, de camino a mi colegio, en la vitrina de una librería la tapa de un libro llamado Trilce, me dio tanta curiosidad ese extraño nombre que ahorré mis flacas propinas hasta que lo compré. Cuando empecé a leerlo, desde el primer verso no entendí nada en lo absoluto, pero a medida que avanzaba en su lectura, me gustaba más y más el hecho de cómo sonaban las palabras y las frases que sin duda, aunque no las captaba, significaban más de lo que podía sospechar, y yo sospechaba mucho, sin tener certeza de nada; de ahí mi primer asombro. Y de lo otro: poco más tarde, leyendo "Song of my self", ¡cómo me sacudían hasta el espanto por ejemplo estos versos: "y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también. (...)/ Mi lengua y cada átomo de mi sangre nacieron aquí,/de esta tierra y de estos vientos."! ¿Amar con cada átomo de cada quien? ¿Compartir átomos con otro? Puesto que yo entendía literalmente esa desmesurada pequeñez, el encanto y las fuerzas superiores del lenguaje poéticos me raptaron de por vida.
-¿Cómo fue el proceso de escritura de tu primer libro? ¿Publicaste poemas en revistas previamente? ¿Cómo lo financiaste?
Empecé con unos poemitas cuando estaba en la Católica. En los 80, allí fundé con Mazzotti y otros cuatro compañeros una revista llamada Calandria, que tuvo cinco o seis números. También ahí empecé a hacer traducciones (Trakl, Villon, Tieck, Pavese...), que es otra faceta de fabricar poemas. Mi primer libro -Singladuras (1985)-, lo cubrió un amigo que tenía una imprenta. Recuerdo ese año porque la víspera en que iba a salir el libro, nacieron mis mellizos, Trilce y Sebastián.
-¿Qué opinas de los concursos de poesía? ¿Participas de ellos? ¿Crees que es esencial para hacer lo que llaman una "carrera poética"?
Sinceramente, en lo personal, me tienen sin cuidado; también el que los ganen otros. Sin embargo, por alguna razón, las tres veces en que participé, en todos obtuve algo. Pasa que ganar, en el mejor de los casos, es una lotería; pero por lo general ya están decididos de antemano, esto en caso de premios "importantes". Su dudosa valía dependerá de la cantidad en la canasta: a más dinero, más relevancia. También pasa que por lo general los buenos no ganan, es decir, pierden. Pero hay otros que pueden ganar sin que los jurados te hayan entendido en lo absoluto, pero si te confieren algún premio es por temor a haber dejado fuera de juego a alguien quien a lo mejor lo reconocerán en el futuro. En parte, esto último ha sucedido en mi caso, al obtener el tercer premio de Copé. Cuando en la ceremonia de entrega un jurado tenía que decirle al respetable por qué yo merecía el premio, él confesó, turbado y hasta azorado, que no habían entendido en lo absoluto mi libro, pero que "sentían" algo en él que lo hacían pensar en Martín Adán, Vallejo y hasta en Homero. Al menos en ese momento aún no se conocía de Richard Swing.
-En términos generales, desde la segunda mitad del siglo veinte la gran influencia de la poesía latinoamericana se desplazó de la poesía española hacia los clásicos del idioma inglés (Eliot, Pound, otros). ¿Cuáles crees que son las influencias actuales?
No estoy muy seguro de lo que pasa hoy en ese sentido. En general, creo que siguen ahí los espíritus de Varela, Cisneros, Hinostroza, Watanabe, también algo de Moro, Adán, Westphalen y algo más de Verástegui, beatniks e insulares (estos son los más interesantes). Pero casi nada de "influencias" francesas, germánicas, nórdicas, eslavas, orientales. Sí, y no poco, del mundo quechumara, felizmente. Y pocos con voces propias; otras, infladas por colegas de género, bares y carpetas. Y, claro, celos y recelos al por mayor.
-Cuáles son para ti los poetas vivos más importantes de tu país y por qué?
Carlos Germán Belli y Leoncio Bueno: el sol y la luna, el cenit y el nadir, el sueño y la vigilia.
-¿Qué opinas de las opciones poéticas metaescriturales, digamos poesía sonora, poesía visual, etc?
Interesantes y plausibles. Pero sobran opciones facilistas, ruidosas y sin mayor capacidad para indagar en "lo desconocido".
-En tu opinión cuál es la relación entre el poeta y el ejercicio de la crítica literaria. ¿Crees que la mirada crítica es importante para el poeta de hoy?
Es fundamental tener capacidad crítica para, en principio, poder discernir lo que vale y lo que no. El mejor lector de un poeta es él mismo, si es que este desarrolla ese talento para aplicarlo a sí mismo. Sin embargo, nunca nadie tiene la verdad absoluta con respecto a otros; pero si uno siente que lo que uno escribe es un desastre, es lamentablemente cierto.
-Internet ha propiciado o, por lo menos, ha revelado una difusión y práctica inusitada de la poesía. Cada vez hay más poetas en todos lados y ya casi se pierde en el relativismo el ejercicio poético. ¿Crees que no se puede decir a nadie que no es poeta o consideras necesario establecer un rasero, un parámetro?
Como me decía un poeta salteño: "Había un tiempo en que para escribir poesía había que saber escribir poesía". Felizmente, el desarrollo y el valor de la poesía en tiempos de internet lo ha sabido explicar muy bien Martín Rodríguez Gaona, con su libro La lira de las masas, quien por tal causa es ahora ángel y demonio virales de la blogósfera.
-¿Cuánto tiempo dedicas a la escritura y a la lectura? ¿Los practicas diariamente o te sometes a los dictados de la inspiración?
Por alguna sinrazón amable y generosa, todo el día y todos los días estoy dedicado a ellas. Si no escribo poemas, traduzco a poetas de varias lenguas, hago reseñas, artículos o ensayos literarios, y, por supuesto, leo y leo hasta no poder. Una vez, de treinta horas seguidas tratando de apurar las 660 páginas de la maravillosa Ilusiones perdidas de Balzac, mis ojos empezaron a sangrar. Pero al menos, dichoso, pude terminar el libro.
-Explícanos algunos detalles sobre tu proceso creativo. ¿Escribes a mano o de frente en computadora? ¿Cómo surgen los poemas en ti, empiezan con el primer verso, con una imagen, un tema específico?
Sí, a mano, una imagen inquieta, un ritmo inesperado, un latido discontinuo en las sienes, "y de pronto es la noche" (ed è subito sera, Quasimodo dixit).
-Si quieres puedes compartir un poema inédito.

ROSTRO
Respiro
respiro
respiro
y va apareciendo un labio
y luego el otro, firme,
tieso, sólido, un horizonte
de amenazas, promesas, loas
o premoniciones de los que abundan
y caen entre las hiedras.
Otras dos líneas más: ceño
digno, severo, atento
o esfuerzo para verme
entre las briznas de la tarde
o en la noche en brasas
de esas que te habitaban
de luna a sol, de nada a más nada,
siempre bañado por sudores
y cenizas. No hay ojos debajo.
Respiro
Respiro
Respiro
Losa azul sobre ese ceño,
de esos lagos remisos
entre nubes y duelos,
granito de ganas, absoluto
en la pena
de no ser ya de nadie
y menos de mí, que te reclamo
sin saberlo, leso, átono, sin
querer lo que no veo,
solo desierto extendido, planchado,
doblado y sumergido
en el cajón de la memoria ajena,
que de tanto recordar
lo que alguna vez fue rostro completo
ahora es humo y espuma,
nuevo cielo bajo
cielo añejo,
solo ahogo, miedo
antiguo que ya no calma,
cura, promete.
Respiro
respiro
respiro
Solo respiro,
Simplemente.