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viernes, 23 de noviembre de 2018

No sé para qué quiero estar contento (Poemas de José Pulido)






NO SÉ PARA QUÉ QUIERO ESTAR CONTENTO

Poemas

(Para el poeta y amigo querido Téodulo López Meléndez)


José Pulido



EDIPO 

Si te ataca un belicoso guerrero viejo
cuando aún no te has conocido a ti mismo
capta bien su cara antes de matarlo
 
Si tienes que salvar a una ciudad
develando las metáforas de una esfinge
detalla minuciosamente
el rostro de la reina que te va a premiar

Antes de vaciar tus ojos de culpable adolorido
observa por última vez esas pupilas
solo tu madre ha estado más cerca que el espejo




EN EL VERANO 

La invisible tormenta que las flores esparcen
adereza el llanto de las crías
miles de seres celestiales se alejan en la línea de humo
lo ha observado cuando el celaje de la ardilla
agita el verde abanico
podría besarla si ella estuviera contenta
escuchando el burbujeo de la cerveza
pero da igual que se desahoguen
las ruedas de la bicicleta
sobre la grama donde sus labios tiemblan



LEJOS DE CASA

Un motel un espacio criminal una soledad
cero ángeles bajo la luz artificial
del deterioro amén
el agua sin hielo con insomnio la desesperanza
la oscura lápida sobre la carretera
quizá tarde un siglo el amanecer
insectos y demonios saltan
al pozo de los sueños
cama desconocida hedor de fiera
quién sabe cuántos kilómetros necesita la melancolía



DE TEJER CON LANA

El mundo es más hermoso y brutal que todo lo dicho
hasta ahora
Se sabe que existen territorios de hielo,
de agua salobre, de arena como brasa,
de cavernas y selvas introvertidas 
solares con perros que gimen, sótanos de carne colgada
lugares sombríos,
parajes tan altos que se pierde el concepto de raíz

sus extensiones florecidas, congeladas, desérticas, apagadas,
transparentes, sarmentosas, húmedas y habitadas
pueden crear y matar
con solo un toque de antena de grillo, de numen,
con las uñas del sol en el pescuezo, con nubes de colmillos.

Y el hombre inventó lo demás, aquello ardiendo en lo filoso
el dolor como una gramática del alma
En cada segundo está todo incluido
los terrenos, los bosques, los mares, las manadas,
lo diminuto, la simbiosis, lo imposible de captar por distante
o por cercanía
y quien logra mirarlo percibe el anverso dolor de tenerlo
reflejado en el reverso dolor de perderlo
 

Las ovejas con su instrumento
las ovejas con su instrumento de humildad
esa apacible redondez de invierno
cubriendo las pesadillas de la maternidad atormentada
las mullidas ovejas ofreciéndose al escalofrío y entregando su lana
para que el olvido arrope a los corderos que juegan
en aquel patio, en aquel lecho, en aquella cocina de oraciones vanas

En los lechos, en las cocinas y en los patios
tejiendo túnicas las mujeres con sus ojos de vírgenes
con sus cuerpos trasquilados
las mujeres huían de sí mismas
tejían con esa lana misericordiosa
con el susto de esa lana asustada
apenas intuían lo que deseaban ser
solo a través de sus ojos se revelaban los candados
de sus vastas prisiones

El mundo es más brutal y hermoso de lo que se ha vivido
un día tendremos miedo de ver el día siguiente
y no se podrá huir para adentro ni para afuera
los más cultos creerán que la nostalgia es una rara enfermedad
mira: se me ha olvidado lo que añoro pero lo añoro tanto
¿podrías darme un cordero, uno pequeño, uno que no me vea?


  
  
POR ENCIMA DEL OLVIDO

Una frase en la boca
de tersura que se repite en los espejos de mañana
su juventud a partir del saludable hastío
una mesa con vapor de tazas,
una vidriera gritando maniquíes
quizá una figura en asuntos salvajes
huyendo en las desesperadas armonías
de un centro comercial

que más puede recordarse de otra ciudad
nada con nombre y apellido verdaderos
aunque a veces se ha desplazado
en la voracidad de revivir instantes
la furia de un deseo
en el nervioso ticket saltando como insecto de libro
y el encendedor escondido en pequeños rincones
cargando el festejo de una tarde extranjera
o el desagravio existencial a la salida de un museo
la chispa de mostaza surgida del papel y el aroma en la ropa
todo tan bajo en la manzana de la historia

a veces solo se tiene capacidad para que la lengua pruebe
aquella fruta silvestre que ya no hay más
y el oído escuche la multiplicación de voces de mujeres
en la demolición de luz del mediodía
y el olfato huela la casa muda en un portal con óxidos de ausencia
y el tacto ah contigo y el abrazo evaporado
en el escondrijo de huesos anímicos
donde funciona el desván de los difuntos

y los ojos dispuestos a enfocar apenas un recuerdo
si logran ver la forma de una hora determinada
en el ambiente de algo que podría semejarse a un cuento
suyo sin ustedes, eso que la ciudad rompió
algo que no es palpable y que tampoco es sueño
hay momentos de adorno, simples horas gastadas en mirar
sin sentir otra cosa que no sea agudizar la vista en el salmo del tedio
y decirle hola a la sed.



 AQUÍ, PENSANDO

Ojo: estoy viendo las nubes pensando en aquellos años
cuando creía que los paisajes no podían deteriorarse
a causa de las miradas miserables
y unos árboles tan navideños se han secado
y se han vuelto cascajos unos techos
y se ha podrido la mitad del horizonte
porque la monstruosidad vigila

Tampoco imaginaba que pudieran rodar tan bajo
los espíritus prójimos emponzoñados en el suelo

Allá va otra serpiente de algodón tan presente y tan lejos
en la mesa ha quedado un pedazo de pan
y hay una mancha de sol durmiendo sobre el gato

Ya han pasado muchos años
desde la época en que mordía con fiereza
y respiraba todo el aire
esta debilidad es una ventaja para existir a la deriva
cuando añorar se convierte en un pesado trabajo

Mi esposa y yo estamos quietos en una víspera infinita
observando el devenir
somos un puerto endeble de crujiente madera
deseando convertir en barco todas estas ventanas

  

MI GATO SOLO

Hace meses que estoy fuera de casa
y mi gato apenas deja su escondite
debe estar enroscado entre mi ropa vieja
con sus ojos perversos de amatista completamente adentro
guardados para el día que nos encontremos
espera escuchar mi voz para retornar a la sala
y subirse a mis piernas
su tiempo ahora debe ser
como la oscuridad que se ha quedado
en la fosa de los calamares
la nada cubriendo su cuerpo tembloroso
algo interminable para su concentración felina
una muerte, dos muertes, tanto miedo
debe pensar que lo he abandonado
como a los zapatos que le gusta escarbar
mi gato es todo lo contrario de la eternidad y de lo breve
porque el tiempo no se agazapa
no mira a través de la noche
no acaricia el pie no rasguña la puerta
que mi gato espere por mi durante meses
convierte la tristeza en temporada
a cada rato cree escucharme hablando
porque sueno a derrumbe de parapetos al mediodía
y se asoma a la sala
y cree que están mis piernas
pero solo hay sofá
  
 

LA EXISTENCIA

La existencia dicta los derechos

y la esencia dicta los deberes

ese podría ser el esquema de todas las relaciones

pero cuando estaban intentando entender el solsticio de invierno

decidieron separarse tan iguales a los broches de una chaqueta

 

no se besaron y sin embargo se despedían para siempre

habían conjugado sus espacios con gran justicia

y sus movimientos en el terreno del amor

aunque aquella Navidad tan repetitiva

que en realidad no celebraba el nacimiento del hijo de Dios

sino todo lo que enternece y divierte

fue una encerrona de días y días aburridos

hasta el punto de que uno de los dos comenzó a decir

que necesitaba cambiar de vida

como si pudiera cambiarse lo vivido

 

Ella se despierta de madrugada y su brazo izquierdo

abre el gran trigal de las estrellas por la mitad

 

¿Sabes cómo eran tu abuela y tu abuelo? le pregunta

y es innecesario pero agrega

¿tienes fotos de cuando ellos posaban?

ella responde que no, y su brazo derecho

cae en la cama empapada de lumbres y de fuegos

Creo que hasta ahí llegan nuestras familias

yo tampoco tengo fotos de mis abuelos dice él



NO SOMOS TESTIGOS

Estoy mirando el aire transparente
agradecido ante la vida que ha engendrado un mundo
y nos ha realizado tan minuciosamente
que nos creemos enfrente de ella
testigos de ella
comentaristas ajenos a lo que se está secando allá
a lo que grita reverdeciendo allá
a lo que se va estremeciendo desde un centro poderoso
absolutamente escondido

en un parpadeo hermoso pero injusto
pasé de lo infantil a la vejez
¿cómo quieres que entienda el papel que me has dado?

No sé, vida, no sé: mueve tus olas y tus pájaros
agita tus truenos y tus capas de rocas y tus malditas pestes punitivas
no sé, vida
no puedo ser un hombre como quieren tus cromosomas y tus savias
tus ritmos animales que nos vamos comiendo de mayor a menor
quisiera ser tan útil y seráfico
amo tus milagros florales con abejas
cada abeja y cada flor podrían ser las diosas que no he conocido
en persona
nadie tiene miel en los labios

No puedo ser un hombre como quiere la historia
sabio, valiente, traidor o cobarde
solo soy esto que se va
un cuerpo hecho de emociones
construcción de sabores al azar, Cristo Beethoven chocolate vino
olores, miedos y placeres
arriba, por un lado, lejos, en la boca la sangre, el mordisco y el beso

Estas manos de acariciar y trabajar
estas piernas y estos pies de conducir mis ojos y buscar
la dirección de habitación del alma
Este pecho tan aturdido como un arbusto recién cortado
esta caja de huesos a quien le doy tanta importancia
como a un poema difícil de leer y fácil de sentir
Ah, qué mala manera de molestar los logros que hasta ahora
ha manifestado la humanidad
pero yo formo parte de ella aunque cante en la rama de lo oscuro

No sé, vida
soy un cuerpo fabricado por mi madre y por ti
por las premuras y el soñar
mi conciencia me explica que todo lo nacido en tu fervor
es tan perfecto como la conjunción de flores y abejas

La muerte es una perfección
siempre se usa como principio o final de las historias

Y yo solo quisiera que reconozcas el mecanismo imperfecto
elaborado sin ti y sin tu muerte capitana
esto de sentir y escribir poesía
no es buscar néctar y llevarse distraídamente el polen
para que la siguiente planta quede embarazada
aunque podría parecerse
es más bien una función orgásmica
que se te olvidó completar
un enredijo escapado de tus sueños entre germinación y podredumbre

Ahora miro el aire transparente y te agradezco
por tener ojos y volar con ellos y saborear la luz

Este poema como todo poema
(engendrado disfrutado procreado querido)
nace cada vez que lo lees
La avispa reina mastica la madera y las demás avispas fabrican el papel
y hacen sus celdas con la única ilusión de proteger la especie
aunque no sudan miel ni ayudan con las flores
en definitiva la especie seguirá protegiéndose
para mantenerse hasta la saciedad
y su poesía radica en que quizá esperan que alguna vez
todas las avispas estériles de dulzura
sirvan de algo a las estrellas o viceversa
hay que tener presente un viceversa
el papel del papel se comprende al convertirse en cuna


No sé vida
el papel donde todo poema se estampa y surge
ha sido masticado por la avispa reina para que el poeta escriba
y servirá alguna vez a la persona que necesite un rezo
a todo aquel que sienta la locura rompiéndolo
el poema acompañará sin fingimientos torvos a quien ande orillado en el suicidio
y también podría perderse en olvidos de mufa
en archivos y estantes
en fósiles de libros
pero tú, que seguirás buscando perfecciones esquemáticas
no podrás evadirlo
ni colocarte enfrente como simple testigo
el poema está ahí para resguardar la vida del poema
que es propiamente una vida viceversa
algo tan poco eterno nunca muere

  

NOSTALGIA DE CIRCO

En la bahía de su sombra temblaban
el fantasma de la cintura y un complejo barbitúrico
a lo antes señalado arguye con un gesto
que su desprecio de ninfa
serpiente de ojos negros sin acústica
puede hundirnos

El amor huye de la amargura y de los nervios
como el ínfimo cangrejo
ante la estampida del ocaso

Viendo estallar las pompas de jabón
el tragasables augura y le murmura
que un día se elevará de nuevo
como suplente de una ausencia
pero en la edad de lavar ropa
los trajes deben lucir su fantasía

Usen los ojos de mi infancia
como epitafio para circos
un ciclón hundió sus ojos
y estaban llenos de jaulas
sepan que los marfiles nunca flotan
y en la radio se ahogó el circo Razzore

¿Che distruggono la mia salute? ¡no!
¿Que l’amore? me destroce? ¡sí!
aprender italiano es un juego que asumo a mitad de semana
cuando de repente necesito el losartán
es tan popular el losartán
ella lo trae, buscado y encontrado
pero cuando me besa cadencioso el beso
difiero de las medicinas
ahora solo quiero disfrutar bajo la carpa
que es una sombra oftálmica de mantarraya

El hechizo era algo más que una emoción de escena
espectáculo alegre, misa de miedos frágiles
que se ha marchado pero no se ha ido
porque es lo excepcional que nos conmina
la magia cruel de los lenguajes escondidos,
el gran logro del cuerpo hermoso
cincelando el suicidio
y el espíritu grandioso en su cojera
que nos ayuda a levantar el día
como la pesa de mi mujer forzuda

La flacura cansada evidencia la vejez del tigre
la escasez de risas hace notar la vejez del payaso
el llanto de la trapecista borda un mapa de arrugas
la carpa remendada no es el cielo
los mástiles no aguantan el castaño sitio tormentoso
el colorido sepelio de la pequeña caja sin público invitado
todo indica que el lunes
amanecerá vacío ese terreno


  


OLOR DE PASAPORTE

Ese olor tan siniestro en mansedumbre
me arrastra en la cocina me disuelve
lleva consigo el ajo de las almas
lleva antorchas mi madre en el silencio
debo decir que almuerzo con la musa
de rostro seco y déspota y de ardores
si fuera de hambre esta mañana
retornaría mi patria en los horarios
sumido en llanto el mediodía sin trenes
quizá ni me recuerden los amigos ahora

Mirando el pasaporte que a veces es azul
sentí los pormenores de las habitaciones
clamor atolondrado de gavetas de olvido
la plegaria del viento en cortinas resecas
preguntando inclemente “¿dónde están?”

Nacer en un país significa que es tuyo
lunar de tu epidermis, ampolla en tus talones, un júbilo en tu pecho
aunque no tengas árbol, ni remanso ni orilla

Las cataratas y los cerros, las carreteras  que imaginas infinitas
hasta llegar a otras carreteras más lejanas
son una adquisición de la niñez
como Dios, como el Niño Jesús y los helados de paleta
un humilde tesoro pero tesoro al fin
que te ha dejado debajo de la almohada
el perplejo conejo de la identidad

El bello desorden indescifrable de las aves
las plazas frígidas de estatuas confundidas
los cines, los paseos, las escuelas
todo lo sientes tuyo, de tu casa de ti, nacidos de tu madre
maullidos y ladridos, la almas que se ríen ciegamente
todo te pertenece sin tenerlo

El cielo es tu cobija heredada y usada
¡Ah, qué cobija con nuestro olor teñido!
y sabes que hay otros como tú si puedes reclamar
cuando te arrancan un poco de terreno un poco de respiro
un poco de café un poco de protesta y de familia

Y dejas de tener país cuando de verdad te tumban el caimito
te apartan de los árboles, te empujan lejos de los mangos
te desgarran la orilla, la carretera queda prohibida
se llevan las cataratas y los cerros cuando los secan con el oro

Las plazas te asesinan si las cruzas o te laceran con sus burlas
se te desnutren en arpistas huesos
los descendientes, los perros y los gatos,
y el canto natural no llega a tus oídos
ya no puede vivir tu madre sin jardín en medio del averno
ya no respira tu madre sin aire respirable
ya no cocina más, ya no sonríe su cabello de ángel

Ese clamor que se oye en el extremo
quejándose por dentro de lo sordo
sabe que el territorio es un espíritu
y cuando no hay país se busca el alma
que es una fundación de hogares juntos
donde deben nacer de nuevo los abuelos





REMBRANDT SONABA COMO UN ARPA

La lanza oscura que esgrimes matará
aunque no la veas 
aunque tu brazo de agredir no la sienta
¿cuánto tiempo han vivido abrazados
el hombre y el odio?
Tiemblan las esperanzas cuidando sus pichones
porque al hombre le gruñen las tripas furibundas
el odio y la superstición rugen y se aproximan
sus arrebatos cancelan toda vecindad misericordiosa
la ignorancia y el odio abren sus mandíbulas
y es un suicidio lo que el hombre hace con su propio nido 

Es que usted no se sincera y continúa diciendo
que no son crímenes sus crímenes
que son una loable decisión del partido
hagan pinceles con los cabellos de los asesinados
el partido puede fusilarlo todo
ríos y ornitorrincos
bachilleres y poetas
el baile flamenco y el borde de las islas

Un día sentirá su propia lanza en el costado
cada rencor es una lanza de materia innoble
en algunos casos el metal es justo, el metal indígena
poema que nace y respira al milésimo intento

Saúl abraza su lanza en una habitación apacible
escucha y mira las manos de David tocando el arpa
arpa vieja sin clavija
arpa del llano endiablado
David era más sutil con la honda que con la música
Saúl alistaba su lanza como si escuchar a David
fuera un campo de batalla
Tenía hondos deseos de lancear al arpista
pero cada nota derribaba a Goliat

Si acaricias toscamente las cuerdas de un arpa
sonarán como cuando pronuncias el nombre de Rembrandt
y el asunto es que Rembrandt había imaginado a David
usando de modelo al pensador de Holanda
el que pulía cristales para mirarte mejor
el pintor ha podido multiplicar la furia de Saúl
si ese rey hubiese adivinado el advenimiento de Spinoza

Qué voy a decir ahora que tengo este cuerpo
qué voy a mirar ahora con ojos que se fueron
no necesito sentir que he caído en el mismo hueco
me quedo mirando unas aves tan desconocidas
y pienso que eso podría considerarse un instante feliz
porque no estratifica percepciones de templo
y nada tiene que ver con lo demás

También me descompone la amontonada lástima
que producen los ojos de los animales asediados
desérticos, polares, montaraces
forrados en hambruna planetaria
una lástima pesada como máquina
una dolorosa lava ardiente
amarga lava de melaza gruesa convertida en asma
que debería trancarle el pecho a Dios
esa lástima inútil que se traga
toda posibilidad de reacción

Me duelen las angustias de David en el cerro
sabiendo que no es David y no es un oso
Spinoza conoce una lente desde lejos
y se lamenta igual que cualquier puma retratado
porque mientras más fotógrafos lleguen
habrá menos naturaleza
el rey Saúl quedó fuera de todo eso
solo el arpa ha trascendido un poco

Muchachos ¿qué han pensado de no vernos más nunca?
de no cruzar los mismos callejones
de permitir que el destino coloque sus fronteras
ya nos volveremos a encontrar si Rembrandt ha pintado el futuro
de lo contrario lo mejor es vivir
vida también es eso que va dejando partes de anteojos
varillas, vidrios rayados, en el camino de los escritorios
carnets vencidos como el cuerpo
libros con fotografías de pinturas para efectos de la soledad

  


EN LA SEMANA

Y la gente escucha música o sufre una barbaridad
porque la carne escuece
porque en el asiento de al lado no hay nadie
porque es inusual que se palpen el alma y el espíritu
hay abismos tan felices, hay abismos tan ardorosos
la gente camina de repente hacia el abismo feliz
recién bañada y recién vestida y recién creída
porque se somete a las presiones de la única vez
la única vez que se va a vivir
la única vez que se va a respirar lo límpido completo
todo el argumento que está de acuerdo amor de amores
el aire mentolado, el cuerpo de adorarse,
el triunfo, el magno cosmos más allá del vértigo frutal
el milagro verdadero esperado que en lo efímero anda
la única vez que se perdona
el amén del orgasmo
el amén de la calma
el amén de los monstruos ancestrales

La gente quiere comprarse algo
ahí en la semana, ahí en la caminata
calcetines o medias, unos zapatos, no el cielo, no quimeras, una sortija
en el censo de Dios salió una noche
el nombre de una estrella fugitiva que jamás fulguró
la gente cuando baila ese gusto prehistórico que ya no halla pareja
marca pasos mentales piensa el ritmo ensaya penitencias
se aturde y no hay escape
porque la carne escuece
y esa avalancha de tardes aplastándolo todo y mañana de nuevo
tómalo así con música el embrujo
ella, por ejemplo, acaba de decir
que está sangrando normalmente





DE AMORES SERÁ

Día y noche y madrugada, cama, almohadas y penumbra
se anegaron de caricias y descubrieron un pozo
desde el fondo de las cosas, de los cuartos
los polvorientos universos de estrellas sin barrer
jamás habrá un verano que marchite esos besos
pero hasta en fríos inviernos serán pasto de llamas
esa lucha de amor es una marcha cruenta sobre un desierto lento
cuando la sed agobia
los ojos son el agua y la serpiente

Tanto cómputo y proceso, tanto colesterol, lo no amoroso
yo hice esto, yo agarré, yo acaricié
no volveré a contar lo sacrosanto
estar a punto de saber qué somos, esa es la sensación
esa es la oscura puñalada atravesando siglos
pero se necesita fe para mostrar que hiere
palomas picoteando el invisible arroz de las aceras
hormigas buscando su alma gemela antes de la tormenta

El amor es una tardanza, un desplome, una época veloz
que valga como recuerdo tierno y alevoso todo esto
el ogro eterno inventando trampas de atrapar belleza
y ella somete con su carne el desgarrar de los colmillos
el susto perfecto consiste en caer desde la cima del corazón
y rodar hasta el vientre

Casi se olvidan del amor emponzoñados de placer
y no pueden argüir si la tristeza es un veneno
había un olor de ángeles y un almizcle de fieras
alguien estaba entrando y el cielo dejaba entrar








UNA RUEDA, DOS RUEDAS

Fui con mi bicicleta
y tuve que frenar ante el vacío
un paisaje paralítico sin tu cabeza alborotada
un descoyunte entre la imagen que no estaba
y la presencia que me suponía
frené donde tronaban las centellas
y como en ese momento no llovió
desconfié para siempre de los truenos

Había un hueco más grande que una noche
donde a veces te sientas
el mar entero se concentró en mi pecho
el pecho lleno de ballenas
las tormentas buscando el apareo
con las nubes tortuosas
tu ausencia fue un calambre
en mis procesos de vergüenza 
¿por qué no te ensañabas
usando tu perfecta indiferencia
ahí donde las golondrinas daban vueltas
creyéndole a los truenos?

Hasta cuándo será que tu figura
proveniente de lavanderas liberadas
exprimirá como obsesión los trapos de mi cuerpo
los pañuelos cardíacos
ni siquiera te das por enterada
de que tienes oficios criminales
retorciendo tristezas y haciéndome rodar
todo engrasado de equivocaciones

Estabas más presente que mi bicicleta
en aquel día desierto
jamás hablé contigo
nunca te dije que te buscaría
pero has debido presentirme
porque compré una bicicleta azul brillante
incendiada en platinas
pensando que mirarías con atención su desespero
sus frenos, sus pedales

Puedes pasar mil años sin manejar una tristeza
pero cuando tienes que encaramarte
en el mecanismo melancólico del desánimo
te arrebatas y en el acto entiendes 
que el tejemaneje no se olvida
subes tu cuerpo al antro de la noche
abres tus brazos a la impotencia en cruz
tocas las soledades más viejas del planeta
truenas en el rencor de no poder hallarte
y lloras cuando cae el agua de la ducha
lloras, al fin, el mar.











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