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viernes, 28 de agosto de 2009

“Analizar la poesía sin descuidar los vastos contextos culturales”




El académico peruano Camilo Fernández Cozman:

“Analizar la poesía sin descuidar los vastos contextos culturales”

(En exclusiva para Ala de cuervo- Vocablos, desde Lima, Perú)

Ala de cuervo-Vocablos entrevistó en Lima al Prof. Dr. Camilo Fernández Cozman, miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua, catedrático, conferencista y una de las miradas críticas más destacadas de América Latina. Desde la ensayística, abordó antes la obra de Octavio Paz y José Watanabe, entre otros. La editorial Nueva Generación, de Buenos Aires, acaba de publicar el décimo ensayo de Fernández Cozman, titulado “La poesía es como el aroma. Poética de Luis Benítez” (ver tematika.com), donde el crítico aborda distintos aspectos de la obra del destacado poeta argentino.


-Usted tiene una larga y muy reconocida trayectoria como crítico literario; como docente de la prestigiosa Universidad de San Marcos, en Lima, Perú; como conferencista dentro y fuera de su país y es miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua. ¿Podría resumir para nuestros lectores esta trayectoria?

Prof. Dr. Fernández Cozman: -Mis inicios como crítico literario se remontan a 1989, cuando sustenté mi tesis de bachillerato sobre la poesía de Emilio Adolfo Westphalen. Tenía solamente veinticuatro años y decidí realizar una investigación sobre Las ínsulas extrañas, primer poemario de Westphalen, a partir de mi lectura de las obras de Carl Gustav Jung, Gastón Bachelard y Mircea Eliade. Se trataba de buscar cómo el poeta peruano recreaba los arquetipos del inconsciente colectivo. Posteriormente estudié la obra de Jorge Eduardo Eielson sobre la base de la retórica del Grupo Mi, pero sin ceñirse demasiado a un solo método, pues me interesaba preservar la flexibilidad metodológica y, a la vez, mantener el lado creativo de la crítica literaria. Siempre desconfié de la actitud de convertir al texto como un simple subterfugio para el lucimiento de una terminología, a veces abstrusa, que aleja al lector del placer de leer un texto poético. Sin embargo, percibí que el enfoque estructuralista del Grupo Mi tenía grandes limitaciones para abordar la poesía latinoamericana. Entonces, llegué a la propuesta cognitivista, sustentada en George Lakoff y que se evidencia en la denominada Retórica General Textual cuyos máximos representantes son Stefano Arduini, Giovanni Bottiroli y Tomás Albaladejo. Dichos planteamientos me permitieron analizar la poesía sin descuidar los vastos contextos culturales y la inserción de la producción poética en el ámbito de la tradición literaria. El año pasado fui incluido como Miembro de Número de la Academia Peruana de la Lengua. Mi discurso de incorporación versó acerca de la obra de Blanca Varela. Actualmente me desempeño como catedrático de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de la Universidad San Ignacio de Loyola. La poesía es como el aroma. Poética de Luis Benítez es mi décimo libro publicado.

¿Qué métodos y autores han influido más en su formación como crítico literario?

FC: -En primer lugar, Antonio Cornejo Polar, quien fue mi maestro en la Universidad de San Marcos y tenía una sólida formación filológica. Siempre él desconfió de la posibilidad de aplicar un método para todos los textos literarios y, si bien practicó una sociología de la literatura, lo hizo respetando la especificidad del texto literario. Recuerdo que lo visitaba, junto a un grupo de amigos, cada quince días, y en su casa del óvalo Higuereta, en Lima, nos recibía con suma cordialidad. Les entregábamos nuestros primeros trabajos y Cornejo Polar los leía con mucha dedicación y realizaba anotaciones en los márgenes de cada página. A mí me enseñó a ordenar mis materiales y fue siempre un referente imprescindible para mi generación. Otro autor esencial en mi formación como crítico literario fue Ángel Rama, en particular su ensayo Transculturación narrativa en América Latina, donde, provisto de un aparato metodológico multisciplinario, se aproxima creativamente a Los ríos profundos de José María Arguedas. En la Universidad de San Marcos, ejerzo la cátedra de Retórica y Estilística Literaria, y de Poesía Hispanoamericana Contemporánea, de manera que me interesa el enfoque retórico de orientación cognitiva, representado por Tomás Albaladejo, Stefano Arduini y Giovanni Bottiroli. Se trata de vincular las figuras literarias con formas de percibir el mundo. La metáfora ya no es concebida como un desvío respecto de la norma determinada por el discurso científico, sino que implica una organización del pensamiento. La racionalidad es, como piensa George Lakoff, es predominantemente imaginativa. Es decir, imaginamos que esta casa es un cuerpo; los pilares, los brazos; las ventanas, los ojos, etc.

Ha publicado, con anterioridad, ensayos sobre autores tan prestigiosos como Octavio Paz y, más recientemente, José Watanabe. ¿Qué puede decirnos sobre esos trabajos?

FC: -Publiqué El cántaro y la ola (2004), un ensayo que obtuvo el primer premio en el Concurso Nacional del Libro Universitario en 2003; allí abordo las fuentes literarias y filosóficas de la poesía de Octavio Paz, pues considero que el poeta mexicano bebe de la cultura occidental (el surrealismo, el simbolismo francés, entre otros) y, a la vez, de la cosmovisión de los pueblos prehispánicos porque “Piedra de sol” se nutre de la concepción del tiempo del mundo azteca. La noción de modernidad, sustentada por Paz, es sumamente sugestiva, pues la concibe como sinónimo de cambio constante y de heterogeneidad. La literatura moderna es, según Paz, eminentemente crítica y supone que el propio poeta se convierte en un crítico despiadado de su propio instrumento: el lenguaje. Entonces, el escritor puede llegar a la página en blanco, como Stéphane Mallarmé. Este año publiqué Mito, cuerpo y modernidad en la poesía de José Watanabe, libro que mereció el Premio Nacional de Ensayo, otorgado por la Universidad Federico Villarreal en 2005. Cultivé una gran amistad con José, quien nació en Laredo, un pueblo al norte del Perú y que pertenece al departamento de la Libertad, cuna de poetas como César Vallejo. Viajé a Laredo y me alojé en la casa de Valentín Watanabe, hermano del poeta. Allí me dediqué a realizar entrevistas con el fin de reconstruir la cosmovisión mítica de Laredo que ha influido, poderosamente, en la poesía de José Watanabe. Además de ello, abordé la crisis de la racionalidad instrumental que se manifiesta en El huso de la palabras (1989), uno de los grandes poemarios de Watanabe.

Recientemente, la Editorial Nueva Generación, de Buenos Aires, ha publicado un nuevo ensayo de su autoría, sobre la poética del argentino Luis Benítez. ¿Por qué eligió ese tema para su ensayo?

FC: -Luis Benítez es un poeta notable pero escasamente conocido en Perú. Me sorprendió no solo el manejo de la metáfora en dicha obra, sino el lazo que establece con Jorge Luis Borges, Dylan Thomas, entre otros. Además, hay un cultivo de la sinestesia simbolista y un manejo del ritmo, sin duda, cautivantes.

¿Cuáles son los principales ejes temáticos de la poética de Luis Benítez?

FC: -Uno de los grandes ejes temáticos de la lírica de Benítez es la imposición de la cultura occidental sobre la indígena. Benítez practica, a la manera de Octavio Paz, una poesía de corte intercultural. Habla de Atahualpa, de Tenochtitlán, vale decir, hay referentes indígenas que son empleados creativamente para realizar una crítica demoledora de la racionalidad instrumental occidental que se impone por encima de la cosmovisión indígena a través del uso de la tecnología bélica. Otro tema medular de la poesía de Benítez es el tiempo y, en este caso, nos recuerda a Borges. El hombre se desgasta, fallece, pero las cosas que están a su alrededor permanecen. Recordemos el poema “Las cosas” de Borges.

¿Qué recursos literarios emplea Luis Benítez para dar cuenta de esos ejes temáticos en su poesía?


FC: -En primer lugar, la sinestesia simbolista (tan cara a poetas como Arthur Rimbaud y Stéphane Mallarmé) para sugerir que el mundo es un conjunto de olores, aromas y sonidos, tal como lo planteaba Charles Baudelaire. Sin embargo, Benítez le agrega una cierta percepción “objetivista” aprendida en la obra de Ezra Pound, quien hablaba del tratamiento directo de la cosa, en su célebre manifiesto de 1913. Otro recurso literario es la reiteración de vocablos o expresiones con el fin de crear una atmósfera y favorece la fluencia rítmica. Ello permite que el discurso poético se deslice como el agua mansa que llega al campo. El poeta argentino también se apropia de la voz de un personaje, como un general de Atahualpa, y reconstruye históricamente una atmósfera marcada por la imposición de la cultura occidental sobre la indígena.

¿Cómo ubica la obra de Luis Benítez en el panorama de la poesía latinoamericana actual?

FC: -Benítez se sitúa en una propuesta que busca conciliar el manejo de la metáfora y el tono mesuradamente coloquial de algunos de sus versos. No cae ni en el preciosismo ni en el exceso conversacional. Busca el equilibrio entre el torrente metafórico y las expresiones de la denominada lírica exteriorista. Aquí me recuerda no solo a Paz, sino también a Gonzalo Rojas.

¿Cuál es la relación de Benítez con la tradición poética occidental?

FC: -Benítez ha bebido de dos fuentes: el simbolismo francés que conquistó el verso libre con Arthur Rimbaud y planteó –como lo ha indicado Umberto Eco—la poética de la obra abierta, por la cual el poema se convierte en una provocación para el lector, quien es concebido como el libre ejecutante de una obra que solo ha sido esbozada por el poeta; y el imaginismo de Ezra Pound, quien amplió el léxico del poema incorporando una visión, en cierto modo, histórica apelando a ideogramas chinos, alusiones la poesía provenzal y un registro dialógico incontenible. Vale la pena mencionar el influjo de Dylan Thomas y William Carlos Williams en la poesía de Benítez.

¿Cuáles fueron los pasos sucesivos que siguió para trabajar en este ensayo?

FC: -Cuando decido realizar un estudio, lo primero que hago es tratar de conversar con el texto, dejarme llevar por la magia de las palabras y sentir el ritmo de estas últimas. Sin esa sensación de lector, no hay posibilidad de concebir ningún ensayo de crítica literaria. Luego paso a elegir los poemas más representativos. Siempre le doy una importancia considerable a la tradición literaria. Yo no sé cómo hay críticos que aplican solo un método (una especie de receta que vale para todo) y no se preocupan por los antecedentes que explican el surgimiento de una obra literaria. Yo siempre me pregunto por los lazos históricos entre el poema y la tradición. De lo contrario, podemos caer en un enfoque autista, absolutamente inútil. Pienso que una buena crítica literaria es aquella que permita al lector regresar al poema con nuevos ojos y percibir en este ciertos contenidos inéditos y recursos literarios de prodigiosa factura. Después de esclarecer los lazos entre la poesía de Benítez y la tradición poética, me dediqué a estudiar los componentes formales y temáticos que inundan esta obra. Vale decir, me sumergí en las metáforas, metonimias y otras figuras entendidas como operadores de tipo ideológico, con el fin de reconstruir la visión del mundo articulada a los recursos formales en el discurso poético.

¿Cuál es su visión de la crítica literaria contemporánea?


FC: -Pienso que la crítica literaria no debiera jamás pedir el lado creativo, es decir, ser rigurosa, pero, a la vez, manifestar una cierta flexibilidad metodológica. Soy un convencido de que el monismo metodológico tiene profundas limitaciones para estudiar la poesía latinoamericana. Un solo método no puede ser jamás la panacea en el terreno epistemológico, sobre todo, si hablamos de las humanidades. Por eso, prefiero el empleo de varios métodos y el respeto por la particularidad de cada texto poético.




SOBRE FERNANDEZ COZMAN

Una de las miradas críticas más prestigiosas, rigurosas y valoradas de América latina, el Prof. Dr. Camilo Fernández Cozman nació en Lima, Perú, en 1965. Doctor en Literatura Peruana y Latinoamericana, es miembro de número de la Academia Peruana de la Lengua y profesor de la Escuela de Posgrado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de la Universidad San Ignacio de Loyola. Ha sido conferencista en las universidades de Santiago de Chile, Salamanca, Burdeos, Roma, Florencia, Siena, Bérgamo, Urbino y Rímini. Ha sido profesor visitante en la Universidad Federal de Río Grande do Sul (Porto Alegre, 2004) y ponente en la International Conference on Eurolinguistics (2004) que se realizó en la Universidad de Roma “La Sapienza”. Forma parte del Consejo Editorial de la revista electrónica Tonos digital (www.tonosdigital.com) de la Universidad de Murcia y de la Asociación Brasileña de Literatura Comparada (ABRALIC). Entre otros prestigiosos reconocimientos, su obra ha recibido el Primer Premio en el Concurso Nacional de Ensayo Raúl Porras Barrenechea (1997); Premio Internacional de Ensayo sobre Poesía (2003), Primer Concurso Nacional del Libro Universitario (Asamblea Nacional de Rectores, 2003), Premio al Mérito Científico 2004 (otorgado por la UNMSM ) y Premio Nacional de Ensayo Federico Villarreal (2005). Algunas de sus obras son: Las ínsulas extrañas de Emilio Adolfo Westphalen (ensayo; Lima, Naylamp Editores, 1990; 2da. edición: Lima, Fondo Editorial de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Dedo Crítico, 2003); Las huellas del aura. La poética de J.E. Eielson (Lima-Berkeley, Latinoamericana Editores, 1996); El cántaro y la ola. Una aproximación a la poética de Octavio Paz (Lima, Asamblea Nacional de Rectores, 2004); La poesía hispanoamericana y sus metáforas (Murcia, Universidad de Murcia, 2008); Mito, cuerpo y modernidad en la poesía de José Watanabe (CME, 2008).

martes, 25 de agosto de 2009

Presentado en Puerto Rico poemario de Astrid Lander





San Juan, Puerto Rico, agosto de 2009, EL PEN CLUB DE PUERTO RICO llevó a cabo durante la noche del viernes 21 de agosto, en la Sala de las Artes B de la Universidad del Sagrado Corazón, la presentación de una importante escritora venezolana, la poeta y presidenta del 8vo Encuentro Internacional de Escritoras celebrado en Caracas en el 2008, Astrid Lander.

Este evento formó parte de la Serie Entre mares, donde el año pasado fueron invitados escritores de la República Dominicana, este año la serie recayó en Venezuela:


La escritora nos presentó Buen camino, su más reciente publicación, escrito mientras hacía a pie el Camino de Santiago, un peregrinaje por el norte de España, desde Roncesvalles a Finisterre, en un lapso de treinta y dos días. “Hice este camino, porque necesitaba sentir, volver a sentir,” declaró. Este viaje la llevó al final de la tierra, a Finisterre, donde encontró un faro, y el mar, tal vez otro camino.

El evento comenzó con la Bienvenida por la poeta puertorriqueña Elsa Tió quien abrió el evento diciendo: “Esta es una noche de hondas travesías. Y si de travesías se trata hay que empezar por recordar las palabras poetas y viajeras de nuestro Cantor de las Antillas, Luis Lloréns Torres, que con su fervor por lo puertorriqueño contribuyó como pocos a la formación de una conciencia nacional a principios de el siglo XX, frente a una nueva realidad política que nos tomó por sorpresa.”

Luego de esto, la presidenta del PEN-Puerto Rico Mairym Cruz-Bernal dio un saludo y presentó a la escritora invitada diciendo:

“Los caminos se hacen hacia delante y hacia adentro. Encontré a Astrid en ese vagar. Era en medio de una feria de libros en San Juan. La miré distinguida por el alboroto de su melena. Había algo peculiar en esa feria. La estaban desmontando. Se acercaba un huracán. Los organizadores, nerviosos con el anuncio, cerraban la feria. En ese trajín, la miré y nos hablamos. Después de algunos minutos de conversar, buscó en su bolso de mano una tarjetita, y me dijo, en Venezuela me dijeron que tenía que conocer a esta persona, me mostró la tarjetita, y ahí estaba mi nombre. Fue imposible borrar ese instante de magia, y yo sé que ambas quedamos prendadas y predestinadas a una vida huracanada pero al lado de la otra. Yo hice un camino al fin del mundo, vestida de negro. Astrid llegó a Finisterre. Mientras hacía su camino por el norte de España, yo caminaba una hora y media por las mañanas en la plaza cerca de mi casa. En mi camino, contaba las horas que nos teníamos de diferencia, y en días alternos, cuando podía, Astrid me escribía. En una ocasión me dijo que se le había hinchado un tobillo. El camino es duro.

Tiempo después llegó a mi casa. Un grupo de mi taller de poesía nos reunimos e hice que nos leyera lo escrito en ese camino. Leyó. Su voz y su semblante eran serenos en el silencio cerrado de mi casa. A petición, nos leyó todo el libro. Hay versos que se nos han quedado para siempre en la memoria. La escuchamos con la reverencia que se escucha a aquel que busca y que ha encontrado cierta iluminación. Uno de los estudiantes le preguntó, ¿qué te motivó a hacer el viaje? Ella pensó y desde su profundo silencio nos dijo: Quería sentir, había dejado de sentir. Respeto y amo a esta mujer que ha sabido de profundos silencios. He aprendido de ella, en su moverse por la vida, más en su decir. Su poética profunda, decanta el verso, ni más ni menos.”

Celebrando la alianza entre los pueblos, el camino largo de estos encuentros que desde la Isla al continente se abrazan por debajo del mar, la escritora venezolana nos dirige ahora su mirada a otro camino, 32 días a pie por el norte de España. Lectura e imágenes de este largo camino sobrecogieron al público, quienes se desbordaron en un diálogo abierto de admiración al trabajo literario de la poeta Astrid Lander: “La invisibilidad del horizonte./ Allá, encima de las nubes / Dios viéndonos./ Perspectivas del alma.”

lunes, 17 de agosto de 2009

La literatura del poder





Por Jorge Majfud

El fetichismo nunca pudo estar exento de una narración que lo recorriese de pies a cabeza pero la imagen era el elemento central que lo definía. Con el mito, esta jerarquía se invirtió. La palabra oral era el centro y las imágenes derivaban de ella. Mucho más tarde la escritura rompió la forma circular y eterna del mito y creó la percepción lineal de la historia, marcada por un inicio y un final y construida por infinitas singularidades. En la Biblia, como en muchos otros escritos sagrados, el principio y el final del tiempo son dramáticos. Diferentes al mito, la creación y la destrucción no se repiten.

El Dios o los dioses que vencieron en el neolítico eligieron la palabra y maldijeron las imágenes. Pero las imágenes volvieron, de alguna forma, con el fetichismo o con la iconolatría católica y de las religiones periféricas.

En el siglo XX el fetichismo laico tuvo un regreso espectacular, pero el recurso del mito no cedió su espacio central. Por el contrario, los discursos sobre el dominio de la imagen son eso, discursos, narrativas que crean y recrean la nueva realidad.
La clase política dominante y la clase financiera están educadas en las universidades donde la palabra es alfa y omega. Sólo los consumidores de las clases manufactureras, quienes rara vez acceden a estos círculos de poder, están más expuestos a la lógica de la imagen, a la publicidad. Pero como la publicidad y la propaganda son resultados de una cultura letrada, de una crítica y de una técnica de producción, es la palabra la que gobierna. Aún en las fotografías de carteles y en los comerciales con imágenes mudas, es la referencia a una historia ya conocida la que da sentido y significado al caos fetichista. Significa que X es mejor que sus adversarios y su sentido es el mismo que en todos: seguir consumiendo, desodorantes, autos o presidentes.

La imagen de un bombardeo alude a una guerra. A esa imagen llamamos hecho y a esa guerra llamamos realidad. Pero ese fragmento cobra significado de un hecho gracias a la narración del periodista y, en un marco mayor, su sentido es justificar o condenar u ocultar una acción política.

Cuando una cadena como Fox News repitió sin pausa los argumentos del gobierno de George Bush para invadir Irak, una abrumadora mayoría de la población de Estados Unidos creyó en la veracidad de esos argumentos y la guerra se hizo realidad. Cuando la narración no pudo ser sostenida, no sólo por los hechos sino por una contranarración apoyada en esos hechos y en un creciente poder contestatario, el gobierno modificó su narratura para suturar la fractura anterior. Mientras no hay un reconocimiento pleno de un error, el error no existe. Y para que esto no ocurra lo mejor es realizar reconocimientos parciales, pequeños fracasos como forma de negociar la verosimilitud de la nueva narratura.

Cuando don Quijote es el rey, los gigantes malvados son destruidos por sus cañones y el delirante Sancho Panza que protesta que no hay gigantes muertos sino molineros destrozados entre los escombros es neutralizado por la verborragia realista y responsable de don Quijote rey. Neutralizado, en el mejor de los casos.
El poder secreto de la palabra, del discurso hegemónico, radica en declarar la importancia insobornable de los hechos. Pero no son los hechos los que construyen los hechos; son las palabras. Aunque las imágenes —sustitutos de los hechos— son cuidadas hasta en sus detalles mínimos, nada importan al lado del poder de la narratura.

Las ceremonias de honor no toman su poder de las imágenes sino porque confirman, a través de un pequeño capítulo de la gran novela, la narración central. No importa si ese “soldado desconocido” murió por la libertad de un pueblo o al servicio de una dictadura bananera o de un imperio agresor. Lo que importa es la habilidad literaria del poder para integrar ese soldado a su propia ficción. No sólo para escribir y confirmar una historia sino, sobre todo, para consolidar un presente y un futuro conveniente donde haya más soldados desconocidos deseosos de dar su vida por la misma narratura, al tiempo que cualquier posible crítica o cuestionamiento al poder se convierte en inmoral.

La repetida frase “una imagen vale por mil palabras” es otra máscara reciclada de la narratura ideoléxica. Los hechos, los órdenes políticos nacionales y mundiales se mantienen no por las imágenes que pueden ser favorables o adversas a los principales poderes sino por lo que se dice de esas imágenes. Si vemos, leemos y escuchamos los mass media del mundo, podemos observar que las imágenes de la opresión y de la guerra, aún las más crueles, pueden mover la indignación de mucha gente pero rápidamente son absorbidas, neutralizadas por la narratura ideoléxica en forma de justificaciones o convirtiendo una invasión y una masacre en un puro acto de defensa de la paz.

Cuando Estados Unidos invadió Irak esgrimiendo razones que luego se probaron falsas, muchos diarios publicaron imágenes de niños muertos, despedazados por los bombardeos. Pero nada o casi nada importó esas imágenes. Lo mismo ocurre en cualquier otro conflicto mundial cuando se enfrenta un gran ejército a un ejército irregular o a la población civil. No importa de qué lado están la razón y la justicia. El verdadero campo de batalla es el campo dialéctico y, sobre todo, el narrativo. Toda la violencia nace o se legaliza ahí. Al poder de turno tampoco le importa la dialéctica en sí mismo, la lógica del discurso que justifique una determinada acción militar, sino la verbalización fracturada y repetida de una verdad construida para el caso. “El objetivo de nuestros ataques no es Y sino X”. Pero en el ataque a X mueren cientos, miles de Ys. “El objetivo es X”. Las fotos de los inocentes Ys agonizando no importan, ya que la verbalización de la realidad es más fuerte: “el objetivo es X”, un objetivo noble, justificable, la verdad, “el objetivo es X”, y punto.

A principios del año 2009, el ejército israelí bombardeó dos refugios de la ONU. La primera vez el gobierno declaró que se había tratado de un trágico error, como en tantas otras ocasiones. Los buenos se equivocan. Los malos no; son más efectivos. Después del segundo bombardeo, el secretario general de las Naciones Unidas dijo en la Radio Pública de Estados Unidos, “We demand a full explanation” (16 de enero de 2009). Las naciones del mundo exigen una narratura completa, de mayor calidad literaria.

Sea cual sea la respuesta, si es completa —a full explanation—, será suficiente. En cualquier caso será fotocopiada, copy and paste, por quienes apoyan una medida de fuerza y criticada por quienes se oponen a ella. Pero la crítica, la literatura subversiva, no tendrá efecto —al menos no inmediato— en la realidad. Porque la imagen, el hecho, están totalmente subordinados a la narrativa del poder, genio sin par de la literatura política.

El autor es la autoridad; el autor es el poder. Como Dios, el poder crea su mundo a partir del verbo. Y lo destruye cuando el mundo no sigue su palabra.

Jorge Majfud
Lincoln University
Ultimo libro:
La ciudad de la Luna (2009), novela.

jueves, 13 de agosto de 2009

En el cuervo TV




Paul Potts en la Ópera de Praga
Entrevista a Juan Rulfo
Sara Brigman canta "Naturaleza muerta"
Friedrich Nietzsche
Albinoni

miércoles, 12 de agosto de 2009

TODOS ELES ESTÃO ERRADOS




Felipe Fortuna


Para muitos artistas, a ciência e a tecnologia têm a capacidade de destruir ideais, símbolos e metáforas. Confrontando-se às inovações e às descobertas tecnocientíficas, a poesia manifesta uma crítica à perda da beleza e da inocência, o que já possui até mesmo a sua tradição: recordem-se, por exemplo, as objeções do romântico John Keats às teses de Isaac Newton sobre a decomposição da luz:

Não fogem todos os charmes

Ao mero toque da fria filosofia?

Havia um deslumbrante arcoíris no céu.

Agora sabemos seu limite, sua textura, pois o inseriram

No aborrecido catálogo das coisas comuns.


Perda – eis a palavra que vem à mente de tantos artistas quando diante dos avanços e do progresso. Mas o sentimento de aversão aos resultados das técnicas e da ciência pode, em alguns casos, ter caráter contraditório, como se o artista estivesse a defrontar uma nova beleza e uma nova inocência.

Em 1966, na canção “Lunik 9”, Gilberto Gil conclamava os seus ouvintes:

Poetas, seresteiros, namorados, correi!

É chegada a hora de escrever e cantar

Talvez as derradeiras noites de luar.


Já no título da canção, Gilberto Gil se refere a um módulo do programa espacial soviético, o primeiro a alcançar a superfície da Lua e a transmitir dados fotográficos para a Terra. Não é cabível, porém, que a chegada daquele artefato à Lua esteja relacionada às “derradeiras noites de luar”, como quer o compositor. Porém, essa idéia é ainda reforçada ao final da canção, quando se ouve:

Talvez não tenha mais luar

Pra clarear minha canção.

O que será do verso sem luar?


Para o compositor, essa é a razão da tristeza – “uma tristeza só” que lhe restou. Mas, como já se percebeu, a conquista da Lua traz consigo novas amplitudes e dimensões, até então impensáveis mesmo para os que lidam com ideais, símbolos e metáforas: afinal, o que seria a Lua, a partir de então? O seu conhecimento técnico e científico poderia provocar novas imagens, ou apenas destruir as existentes? Foi provavelmente por isso que Gilberto Gil, todo ambíguo, escreveu na mesma canção:

A lua foi alcançada afinal.

Muito bem,

Confesso que estou contente também.

Assim se resume o impasse: perda ou ganho?

Embora sem a dimensão sarcástica, a canção “Lunik 9” contém elementos da marchinha “A Lua é dos Namorados”, composta por Armando Cavalcanti, Klecius Caldas e Brasinha, e lançada em 1961:

Todos eles estão errados

A lua é dos namorados.



Lua, oh lua

Querem te roubar a paz.

Lua, oh lua

Não deixa ninguém te pisar.


Obviamente, a crítica à conquista da Lua se concentra, no caso da marchinha, bem menos nas questões de ciência e tecnologia e muito mais nas questões de política: estava em jogo, no ambiente bipolar, a disputa entre os EUA e a então URSS pela presença do primeiro homem no satélite (“um pequeno passo para o Homem, um grande salto para a Humanidade”, nas palavras do astronauta Neil Armstrong, em 1969). Qualquer que fosse o resultado do confronto entre as duas potências, estaria perdido o ideal de um satélite sem dono e destinado à pura contemplação, de onde se fortalece o duplo sentido do verso “não deixa ninguém te pisar”.

As seguidas missões espaciais não apenas à Lua, mas a outros satélites, planetas e constelações dificilmente impediram os artistas de produzirem ideais, símbolos e metáforas. A grande maioria desses artistas já havia até mesmo testemunhado a conjunção potente e infernal de política e ciência que caíra sobre Hiroshima e Nagasaki, em 1945, que mereceu de Vinicius de Moraes a classificação de “a rosa radioativa, estúpida, inválida”. Conclusão: ao longo do século XX, foi conquistado o espaço, foi confirmada a possibilidade de fixar vida humana no cosmos e foi atingido o grau máximo de destruição no planeta, por meio da explosão nuclear.

Como já parecia anunciado em antiutopias como Admirável Mundo Novo (1932), de Aldous Huxley, e 1984 (1949), de George Orwell, a exploração do espaço se deu com a mesma intensidade da exploração das sociedades terrenas. Câmeras, sensores, o advento do GPS e da telefonia móvel tornaram fútil qualquer pretensão à privacidade. Debate-se agora quais seriam os limites à videovigilância, bem como a quem entregar a responsabilidade sobre as imagens e os dados das pessoas. Em 1997, no Reino Unido, ocorreu o primeiro protesto coletivo, com cerca de 200 pessoas. contra a rede de vigilância montada por meio de câmeras; passados dez anos, existiam 4 milhões e 200 mil câmeras no país, o que equivale a uma câmera para cada 14 pessoas. O lançamento recente do Google Street View radicalizou essa tendência invasiva: em vez de vasculhar o espaço sideral, bisbilhotar o espaço privado. De novo, houve protestos de quem se sentiu incomodado com os flagrantes em espaços públicos.

A poesia, uma vez mais, se viu atacada. Num artigo publicado este mês no jornal Libération sobre o Google Street View, mencionou-se que “de renúncia em renúncia, o tempo dos poetas estará morto, o instante furtivo dos bancos públicos” desaparecerá.

Será mesmo assim? A percepção fatalista dos avanços técnicos e científicos omite que a poesia se nutre, em boa parte, das relações que as sociedades estabelecem ao longo do tempo. Os poetas futuristas cantaram o progresso em altos brados, para perplexidade dos modernistas, que sempre foram céticos, descrentes e até negativistas. Mas a máquina de escrever, o cinema, a penicilina, a luz neon estão presentes em muitos poemas. Leia-se, por exemplo, “De Um Avião”, de João Cabral e Melo Neto:

A paisagem, ainda a mesma,

parece agora noutra língua.
Ou então “Viagem do Último Trem Subindo ao Céu”, no qual Joaquim Cardozo tematiza a Teoria da Relatividade. Ou Augusto de Campos a utilizar as novas opções da informática para compor poemas.

Cientistas e poetas – todos eles estão errados quando não encontram a linguagem comum e humana das suas melhores invenções.

sábado, 8 de agosto de 2009

Ha muerto Elezar León




Eleazar León (Caracas, 1946). Poeta, ensayista y profesor. Entre otros libros ha publicado Estación durable (1976), Cruce de caminos (1977), A la orilla de los días (1982), Hechura de palabras (1992) —ensayo—, Reverencial (1991), Cuartetas (1993), Descampado (1999) y Papeles para un adiós (2004).

Ha muerto el hombre. Su poesía está aquí.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Poemas de Juandemaro Querales (Venezuela)



Mala señal




-I-

Cuando los grandes imperios mesoamericanos
se extinguieron a manos de guerreros
y clérigos sin escrúpulos
Enterrados sus dioses
Y bajado el jaguar de su alto sitio
nació David
de cultura sincrética
en tierras ardientes
situadas más abajo de Yucatán


-II-

Los hombres sapos de caños y ríos
que una vez vivieron en el mito edénico
confundieron a los hombres de tez pálida
con la cosmogonía de Amalivaca
craso error
De batracios pasaron a peones
Empleados en la construcción del recinto
del dios cristiano

-III-

Pueblos de misiones donde el látigo
y el cepo son las cartillas
por donde entra el requerimiento
De los antiguos cultos de adoración
de aves y perfumados árboles y ríos
quedaron en los sótanos de nuestra pesadilla.


-IV-

De las fragancias de los árboles
Transformados en ungüentos
semejantes a la crema de lirios contenida
en envases de alabastro
Tejas, ladrillos, cordobanes
buscaban el curso del Atlántico
a través del lago de betún
fiebres y muertes
solo quedan del paso de recuas
de mulas pasitroteras.

-V-

Mesías davídico
constructor de complejos mitos
Del edén Maya-yucateco
a los furores del esclavizante cristianismo
Polis de cristal
refugio de parias y ladrones
muros chorreados de suciedad
allí es donde morarás
hijo de una de las doce tribus de Israel
falascha etiope de Carora.


-VI-

La nave y sus velas infladas
siguen el curso que le imprime
el contramaestre
La furia de la sangre
se marcha en las bodegas
del arca de los locos
Del puerto de la Ceiba
solo lo recuerda mi canto.

-VII-

Los canarios se alborotaban
en el espacioso camión
revolotean en las jaulas de caña
Ese día el chofer llevaba prisa
aceleraba más de lo acostumbrado
el viejo vehículo
un celaje blanco-azul a la distancia
lo dejó para siempre desconcertado.

-VIII-

Cuando te fuiste al reino de las sombras
no saldaste tus viejas deudas:
tu complejo edípico
tu misoginia
la cuerda de gallos de pelea
que vagan por el patio desde siempre
De tu morada
La conservo intacta.

-IX-

Acompañé la corriente humana
que se dirigió al Barroso II
putas, jugadores, ladrones
detrás del jauja
como en días bautismales de la creación
penaba mi hambre
Del fracaso de mi intento
solo el deslizamiento a la locura
me queda como muestra
de la búsqueda de la quimera.

-X-

No se ha ido a ninguna parte
ya que deambula entre los caminos
Empedrados del patio
recogiendo las cayenas
para ofrendarle a la imagen venerada
del infante viajero del infortunio.

-XI-

Viajé sin alforjas
El cansancio no logra apaciguarme
En la última estación
espero que profieran imprecaciones
en vez de salmodias
que remiten a un monoteísmo
trillado y sin razón.

-XII-

La fiesta de los necios
comienza al amanecer
cuando el falso profeta toca la diana
impreca no se que sandeces
al gusto de los oídos complacientes
que van mansamente al pozo
solo por pocas monedas de perversión
Cuando la fiesta termine
y hayamos desvalijado el circo y su espectáculo
deshaciéndonos de graderías y tramoyas
dejando para la historia
aserrín mezclado con chimó
lloraremos lagrima viva
como dice el cantante ramplón
y sucumbiremos ante enfermedades
como el olvido y los gusanos
asaltarán tu bello cuerpo
logrado a base de cremas
compradas en Locatel y Farmatodo
cuando el boca aguá termine de dar su última perorata
no estaremos para él ni para nadie
el último que apague la luz
que fue poquita y con bombillos regalados
el país de utilería desaparecerá
entre una alfombra de abalorios
hechos para uniformar al rebaño.

-XIII-

Ríos de arena
recorren mi cuerpo ocre
No hay recuerdos
ni letanías
solo un ayayay.

-XIV-

Porqué no se rebelan
los auténticos pensamientos
Vivo expectante
de todo lo que suceda a alrededor
mientras tanto deposito flores
sobre los sarcófagos de mis muertos.
-XV-

Si la vida se prolonga a través de los hijos
he vivido seis veces
y un delta de un río de arena
se desliza suavemente sobre desiertos
que son mi lecho proteico.

-XVI-

Los mares huracanados en mi interior
solo pronostican largas guerras
clavo mi espada sobre mi Ceiba
y como un nuevo Rey Arturo mitológico
procedo a crear la etnia
que mantendrá la memoria.
-XVII-

Por la huida de la madre fundadora
incapaz de reconocer el pecado
es que mi etnia está condenada
a vagar por el círculo
del tiempo fracturado
La generación que represento
no pudo sobreponerse
de ahí la derrota eterna
en cada épica de mi vida.

-XVIII-

En mi arca noética
solo cuenta un lanudo perro marrón
traído de los mares del sur
por la doña Bárbara de las pistas
ese fenomenal can
fue mi lazarillo
en los avarientos años
en que el hastío minaba mi organismo.

-XIX-

Los adivinos precoces
Los insurgentes de machetes
sin proclamas
las abuelas resentidas
y en pago a su incomprensión
se pintaron de arbustos
Solo queda como muestra
el hermano loco enclavado
en una fortaleza de la Cordillera central.

-XX-

Abuela evasiva
Muestra tu vestido largo de crinolina
tu cabello recogido con lazos
y zapatos de hebilla
posando con Eustaquio
el abuelo sátiro y abstemio
en el estudio fotográfico
con un fondo de falsa Plaza de San Marcos de Venecia
Vuelve a posar en el tiempo congelado
Para que más descendientes
sientan orgullo de la primera judía.

-XXI-

A un venerable maestro del temple
No puede contradecírsele
sin que sea tildado de hereje
el que ose hacerlo
Me siento como un monje-soldado
esperando en tierra santa
ser sepultado en el templo salomónico.

-XXII-

La casa ideal es de piedras
amurallada como la de los señores feudales
rodeada de flores y de árboles frutales
para las noches silenciosas
traeré un fantasma mecánico de Inglaterra
con él regaré las plantas
lo guardaré en el cuarto de los trastes
mientras me abrazo con mi Dulcinea
en mi extensa cama de nido de amor
de carretera.


-XXIII-

De las olas y la pleamar
No hay registros en mi imaginario
De polvos y ventiscas
esta cubierto mi cuerpo de arcilla
De navegantes extraviados
de náufragos salvados por intromisión
divina
de esta vigas ajenas están llenas mis pupilas.

-XXIV-

El ocre y el humus
en los vecindarios andaluces
de mi solar nativo
completan mi extravío en una región ignota
atenazada por hechiceros
e invasores hugonotes profanadores de
vírgenes
Cuando caen los soles
contemplo los grupos humanos que se han podrido
en la acelerada metamorfosis del trópico.

-XXV-

Madre esenia
invasora y tirana
Ursula Iguarán de mi etnia
Santa patrona del laberinto
En que navego sin brújula ni astrolabio
por el agujero negro
de mi relatividad especial.

-XXVI-

No hay encina
tampoco castaño
solo una Ceiba sagrada
que me protege de todo mal influjo
La orino en las noches claras
cuando el viento modifica el curso
del chorro amarillo.

-XXVII-

Los pájaros de mi soleada casa
abren boquetes a la acacia morada
un sordo ruido
enloquece por momentos
a los habitantes de la colmena.

-XXVIII-

El gallo del vecindario
no deja de cantar
ni de aletear
en las calurosas madrugadas
de mi comarca
El tío Juan al despuntar el día
les da su alimento y les endurece el pellejo
para que un día perezcan
entre el pico y las espuelas
de un duro rival.

-XXIX-

El angelito de alas rosadas
se despereza al despuntar el nuevo día
fracturando el mausoleo
del acontecimiento nadie se entera
ya que los parientes cercanos
desaparecieron hace mucho tiempo.

-XXX-

Reencontrarse con el lejano país
pasa por sobrevivir
a la orgía que protagonizan
sus violentos nacionales.
-XXXI-

Como el mito del eterno recomienzo
Calígula nuevamente reinstala la tiranía
con una lógica elemental
define su gestión:
incondicionales o enemigos.
-XXXII-

La muerte ronda en un día cualquiera
en las calles o en autobús
nadie alcanza a completar
el viaje homérico
a Itaca no se regresa.

-XXXIII-

Todos los viajeros llevamos
nuestra Alejandría
la mía está situada en un desierto
sus casas se ven a distancia
alineadas y pobladas de gentes
tan solo el campanario de la Catedral
sobresale como un Atalaya
en el amplio reino Axagua.

-XXXIV-

Soy Balduino el último rey cristiano
de tierra santa
una mascara de oro
oculta mi rostro leproso
En una nueva cruzada
contra los infieles del nuevo mundo
se edifican nuevos templos
para adorar a dios
encima de lugares de adoración
de deidades paganas vencidas.

-XXXV-

El curso de la sangre
describe un círculo
que apunta a lo lejos
a remotas y esplendidas vía lácteas.

-XXXVI-

El guerrero se instala
sobre el receptor de televisión
la crueldad de las series policíacas
le despiertan empatía
al consumidor de imágenes.
-XXXVII-

Vuelvo a Itaca
a recrear los largos veranos
cuando el asma crónica
me encoge el cuerpo desgarbado.

-XXXVIII-

Por mis pupilas secas
desfilan borrascas
y tremedal de hombres
que echan al azar
sus esquivos destinos.

-XXXIX-

Si el mito de la trasmigración de las almas
es cierto y puedo regresar
quiero repetir la vida
en aquel infierno de soles y silencios.

-XXXX-

Elevarme en un papagayo de colores
sobre las secas planicies
del pueblo andaluz
reino donde quiero anidar
Termino mi visión desde las alturas
cayendo estrepitosamente
sobre un tendido eléctrico.

-XXXXI-

Mi lejano país cayó
en las manos de falsos Mesías
ofreciéndose nuevamente la refundación
El único vehículo de crecimiento
era el envilecimiento para los más débiles
los más poderosos se hunden
en la corrupción
que amenaza con minar las bases
de la República.


-XXXXII-

La flor está rota y es pasto de las hormigas
la virgen descorre la cortina
y con temor otea a la distancia
llevándose las manos al higo
se aferra a la inocencia.


-XXXXIII-

Los centuriones y los guardias civiles
como todas las mañanas proceden
a dar su parte de guerra
son docenas de indios
centenares de mestizos
y ningún blanco
caídos durante la noche.

-XXXXIV-

El pájaro no esperó la buena nueva
y duerme fosilizado en el fondo
de un barranco de arcilla.

-XXXXV-

Gusanos y fetidez en los cerros de basura
es lo que nos sale a cada paso
amenazando con borrar la Alejandría
que todos llevamos en nuestro interior.

-XXXXVI-

La savia que nutre el árbol de la vida
hoy ha llenado tu boca más de la cuenta
comentas que está más densa
te cepillas con fuerza inusitada
mientras miras como las larvas
se van por los albañales de mi Alejandría.


-XXXXVII-
Los ríos de arena de mi cuerpo
Los soles que calcinaron mi vista
Los pájaros carpinteros que horadaron
Las ramas de la acacia morada
son mis únicas pertenencias
para emprender el viaje
desde la última estación de Mauricio.

-XXXXVIII-

El benjamín de la etnia
será el bastón con que me arrastre
por el Monasterio que habito
en el ocaso
El rabino puede esperar
y así impedir una nueva profanación.

-XXXXIX-

Ursula Iguarán mientras tanto
entabla una amena conversación
con el díscolo Tista Querales
hablan del “viejo”
y de su resistencia matusalénica.

-XXXXX-

Aquí en esta última parada
como un homenaje a Jorge Luís Borges
escojo a la izquierda del laberinto
sin una Beatrice que me acompañe
al infierno del Dante siempre postergado
mis camposantos de Aregue y Mauricio
se quedaron fríos en mis pupilas de cenizas
a la espera del termino de la travesía
apostando por buen viento
para no arruinarles el safari
a los obstinados acompañantes de siempre.

Marzo-Abril de 2009


Juandemaro Querales ha publicado, entre otros, -Estudio Bibliográfico de la poesía Larense -Nueva crítica del Teatro Venezolano -Cartel de Citación -Blas Perozo Naveda: La Insularidad de un Poesía -Festejos -En Extinción (Cuentos) -De Memoria -Cuaderno Caribe -Chanita y la Saga de los Colombos -Ruleteo (Novela) -Del Resentimiento Social al Estado Docente -Luís Beltrán Prieto Figueroa -Los Grandes Cambios del Mundo Exterior vistos a través del pizarrón de Uslar -La Ciencia y la Historia como testimonio -Luís Beltrán Guerrero (Prosa y Poesía) -Elegías a mi Madre Judía

martes, 4 de agosto de 2009

Poemas de Mario Meléndez (Chile)




EL ZOOLÓGICO DE PALO

(Selección)


ARTE POÉTICA


Una vaca pasta en nuestra memoria

la sangre escapa de las ubres

el paisaje es muerto de un disparo

La vaca insiste con su rutina

su cola espanta el aburrimiento

el paisaje resucita en cámara lenta

La vaca abandona el paisaje

continuamos escuchando los mugidos

nuestra memoria pasta ahora

en esa inmensa soledad

El paisaje deja nuestra memoria

las palabras cambian de nombre

nos quedamos llorando

sobre la página en blanco

La vaca pasta ahora en el vacío

las palabras están montadas sobre ella

el lenguaje se burla de nosotros


EJERCICIO DE VIENTO


Nadie sabe más del pájaro que la rama

y cuando éste emprende el vuelo

ella pinta su esqueleto de colores

y sueña que es un ruiseñor

y que le crecen alas por todos lados

y entonces canta y cuando ella canta

el bosque se estremece de emoción

y hasta las piedras quieren bailar

y hasta los ríos se conmueven

con aquella melodía

Nadie sabe más de la rama que el pájaro

y cuando juega allá en la altura

sueña con ser un árbol

y que en sus alas anidan las alondras

y los gorriones recién nacidos

y que en sus huesos florecen astillas

y que en el vientre de tales astillas

se abrigarán los sueños de las pobres gentes

Pájaro y rama se conocen desde la infancia

pero ignoran que el paisaje es un pretexto

una farsa inventada por Dios

para cuadrar la historia


CICATRICES DE GUERRA


A veces

cuando me emborracho

las palabras me traen a casa

en un viejo triciclo de madera

Y lejos de quitarme los zapatos

y acostarme

como ocurre en estos casos

me dejan tirado en el jardín

lleno de hormigas

y con la cara pegada

al foco del alumbrado

“Eso te pasa por escribir malos poemas”

me dicen

y se marchan cantando y riendo

abrazadas

a mi última cerveza


EL CLAN SINATRA


Todos los gatos de mi barrio

son fanáticos de Sinatra

comienzan a tararear sus temas

apenas pongo el CD

y la voz se escurre

entre los techos y las panderetas


A veces me piden

que repita algún single

entonces el sonido de My way

New York o Let me try again

les para los bigotes

y los lanza de cabeza contra los vidrios

Esto no pasa cuando leo mis versos

se estiran, bostezan

miran para otro lado

o conversan entre ellos

en un acto lamentable

de ignorancia y sabotaje

“Ustedes no me comprenden”

les digo

Y vuelvo a encender el CD


para que cante Sinatra


y esos gatos se llenen de poesía


TOCATA Y FUGA


El canario sólo canta por encargo

El gorrión es atrapado por el canto

en pleno vuelo

El grillo toma nota de todo

y guarda sus partituras con llave

porque ahora tiene un nuevo repertorio


FRAGMENTOS DE UN SUEÑO

Cuando entres en el paisaje

tus pechos caerán

y rodarán toda la tarde

hasta salir del paisaje

Un niño los dejará

sobre la página en blanco

y esperará a que suban por tu cuerpo

antes que sus juguetes apaguen la luz


SEÑALES DE RUTA


Si te pierdes en el bosque del lenguaje

piensa el poema que más te guste

y dilo en voz alta

Las palabras nos llevan de la mano

me grita Dios

desde una estrella a pedales

Cuando llegues al último verso

encontrarás la salida


LOS BUENOS MUCHACHOS


El cadáver del poema se parece demasiado

a la página en blanco

El cadáver del poeta se parece demasiado

a la fosa que lo espera

El poema y el poeta no caben en la misma fosa

Eso ya te lo advertimos repiten los gusanos

corta las patas del poema y la cabeza si quieres

nosotros nos ocupamos del resto

Qué te parece cholito

CÁMARA LENTA


El señor del chaleco triste

ya no da de comer a las palomas

los domingos por la tarde

Ahora ha encontrado una viuda joven

con la que espera pasar sus últimos días

tendidos en el lecho y comiendo manzanas

Los domingos por la tarde

vuelve a aquella plaza

del brazo de su amada

y se sienta en el mismo banco

a contar la misma historia

que antes repitiera a las palomas

La mujer escucha embelesada

cada palabra que asoma por la boca de su héroe

El paisaje se cruza de brazos

el viento cabecea y bosteza entre los árboles

la tarde sale a estirar las piernas

las palomas lo miran con nostalgia


ANATOMÍA DE UN CRÍMEN


CONFUSAMENTE PREMEDITADO


Matar a la paloma por la espalda

es un acto abominable

“Mejor le arrojas diazepan”

me recomienda mi mejor amigo

“así nadie sospechará de nadie”

Pero yo veo a la paloma recostada en una tumba

y es esa misma paloma la que recorre las plazas

tras el abuelo muerto

Ahora se da tiempo para asustar a los niños

o devorar insectos

Qué más contiene su agenda, qué más

Robar el pan a los gorriones

hacer piruetas en el aire sin abrir los ojos

supervisar los desfiles

oír misa desde el techo de la iglesia

etc. etc.

Y ya no quiero darle muerte por la espalda

ni con pastillas de menta

ni con las ruedas del metro

ni cosa semejante

Entonces me la trago viva y luego pienso

“Vuela dentro de mí, paloma, te lo suplico

elévate y elévanos

hacia otro matadero más humano que éste”


RAZONES DE FONDO


Por qué no escribes de día me dicen las palabras

de noche nos gusta salir a bailar

tomarnos un trago jugar a las cartas

o simplemente dormir dormir a pierna suelta

pero tú no nos dejas y eso nos pone de mal humor

nos desconcentra y así los versos salen forzados

y no merecen ser leídos ni publicados

y eso no te conviene verdad

qué dices aceptas lo que pedimos

Con una condición les respondo

llévenme una noche con ustedes y asunto arreglado

Imposible me gritan a coro

porque entonces ya no tendríamos nada que contarte


TRES KILOS PESÓ LA MUERTE


Cuando nació la muerte

nadie quiso tomarla en brazos

era tan fea como las gordas de Botero


“No durará mucho”

dijo la madre al salir del parto

tan resignada y ausente

como una piedra en medio del temporal

Pero la muerte traía en los ojos

una luz endiablada

un dulce escalofrío de eternidad

Se equivocaron los médicos

y la matrona

y aquél que pasó la noche

llamando a la funeraria

“Ahora es una guagua robusta”

comentan las enfermeras

“y a veces hasta Dios le cambia de pañales”


LA FESTEJADA


La muerte está de cumpleaños

y ha invitado a todo el mundo

para el sábado en la tarde

“Voy a tirar la casa por la ventana”

me dijo

Yo pienso regalarle un ataúd naranja

que haga juego con su living

y un afiche de Calígula

enmarcado por él mismo


La vez pasada le obsequié un guatero


en forma de calavera

le gustó tanto

que lo usaba hasta en verano

Qué tipa más exagerada

Ayer llegó la invitación por correo

y eso que es mi vecina

para que vean

Seguramente ha contratado la mejor orquesta

una torta para mil personas

un ejército de mozos peinados a la gomina


Tendrá bar abierto, cigarrillos importados

y una cena bailable con música retro

Ella es todo un personaje

En Año Nuevo se curó hasta las patas

y amaneció tirada en mitad de la calle

luego de dar los abrazos por toda la cuadra

Imagino que saldrá con otra de las suyas


Ojalá y no le dé por escribir poemas

o recitar mis versos

porque ahí sí que me cambio de barrio


CRIATURAS


Tus muñecas tienen las manos heladas

parece que juegan con la muerte a la escondida

y no se cansan jamás


Quién peina a tus muñecas cuando te duermes

Tus muñecas se peinan solas

y cuentan hasta diez con los ojos cerrados

mientras la muerte envejece bajo tu cama


AÑOS DESPUÉS


Cuando mi abuelo sacó por fin

los muertos del baúl

un grillo ensayaba

sobre un esqueleto sin nombre

su primera sinfonía


ACLARACIONES POST-MORTEM


Nunca pensé que moriría

primero que mi sombra

ahora entiendo

que se hacía la enferma

para que yo no la dejara


CURRICULUM VITAE

Tratándose de mí

sólo diré un par de cosas

Mañana los gusanos

agregarán nuevos detalles


Mario Meléndez (Linares, Chile, 1971). Estudió Periodismo y Comunicación Social. Entre sus libros figuran: "Autocultura y juicio" (con prólogo del Premio Nacional de Literatura, Roque Esteban Scarpa), "Apuntes para una leyenda" y "Vuelo subterráneo". En 1993 obtiene el Premio Municipal de Literatura en el Bicentenario de Linares. Sus poemas aparecen en diversas revistas de literatura hispanoamericana y en antologías nacionales y extranjeras. Ha sido invitado a numerosos encuentros literarios entre los que destacan el Primer y Segundo Encuentro de Escritores Latinoamericanos, organizado por la Sociedad de Escritores de Chile (Sech), Santiago, 2001 y 2002, y el Primer Encuentro Internacional de Amnistía y Solidaridad con el Pueblo, Roma, Italia, 2003, donde es nombrado miembro de honor de la Academia de la Cultura Europea. A comienzos del 2005, es publicado en las prestigiosas revistas "Other Voices Poetry" y "Literati Magazine". Durante el mismo año obtiene el premio "Harvest International" al mejor poema en español otorgado por la University of California Polytechnic, en Estados Unidos. Parte de su obra se encuentra traducida al italiano, inglés, francés, portugués, holandés, rumano, persa y catalán. Actualmente vive en ciudad de México, donde realiza talleres literarios y diversos proyectos culturales.