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sábado, 30 de junio de 2018

Revista Media Isla República Dominica




Sumario
 

Las musas y el museo del mundo | Santiago Daydí-Tolson


La ambivalencia del horror | Nieves y Miro Fuenzalida



Diálogo y silencio | Fidel Munnigh



Alex Ferreras, poesía y denuncia | Carlos X. Ardavín Trabanco

Eugenio Maria de Hostos 50 Aphorisms | David Cortés Cabán

Y nuestra acostumbrada sección Puertas y ventanas con información sobre actividades y eventos en todo el mundo iberoamericano y más allá. 


Para correspondencia y colaboraciones mediaisla@gmail.com

Para leer revista completa, entrar http://mediaisla.net/revista

martes, 19 de junio de 2018

Musa rara Brasil


musa-rara




Diálogos de dois suicidados
Jun 15, 2018 06:08 am
O poeta, professor e militante Paulo César de Carvalho dialoga com Iessiênin e Maiakóvski. Coluna À MARGEM.

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Epifania Joyceana
Jun 14, 2018 10:17 am
A pesquisadora Leide Daiane de Almeida Oliveira escreve sobre a noção de epifania em James Joyce. Confira.

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Mais um dia de Bloom
Jun 14, 2018 09:47 am
A tradutora e professora Dirce Waltrick do Amarante escreve sobre o romance Ulisses de James Joyce.

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Fios e desafios do anagrama
Jun 11, 2018 06:40 am
O poeta e jornalista Carlos Ávila escreve sobre o livro de contos da poeta Beatriz H. Ramos Amaral. Vale conferir.

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Polititica
Jun 08, 2018 09:31 am
O professor Antonio Vicente Pietroforte lança novo livro de Glauco Mattoso e reflete sobre política e discursos políticos.

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Palavras e números
Jun 04, 2018 08:55 am
O poeta e professor Amador Ribeiro Neto escreve sobre a poesia de Marco Lucchesi. Coluna LAMPEJO PORRETA.

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Philip Roth & o Nobel
Jun 04, 2018 08:22 am
A professora e crítica literária Leda Tenório da Motta escreve sobre o romancista americano Philip Roth. Coluna TAL QUAL.

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Deus é Elza
Jun 04, 2018 07:58 am
O escritor e pesquisador Leonardo Davino escreve sobre o lançamento de Elza Soares, Deus é Mulher. Confira.

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100 Grandes Poemas da Índia
Jun 03, 2018 05:18 pm
O professor Dilip Loundo escreve sobre antologia em português de poemas da Índia, organizada por Abhay K..

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De poesia, de memória e de balões
Jun 03, 2018 04:50 pm
A professora Márcia Ivana de Lima e Silva escreve sobre Segue anexa minha sombra, de Laís Chaffe.

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Traduzindo títulos
Jun 03, 2018 03:32 pm
O escritor e compositor Braulio Tavares escreve sobre títulos de filmes e suas traduções. [Musa #11 - Ano 7]

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Sombra, Silêncio e Cores
May 21, 2018 09:09 am
A professora de teoria literária Cinara Ferreira Pavani escreve sobre a poesia de Roberto Schmitt-Prym. Confira.

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A Pureza da Pauta
May 10, 2018 11:35 am
O poeta e professor Antonio Vicente Pietroforte 'divaga' sobre suas concepções e processos criativos. Confira.

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O que significa ser escritor?
Apr 30, 2018 04:57 pm
O crítico literário e professor Rodrigo Gurgel escreve sobre a tarefa do escritor na visão de Juan Carlos Onetti.

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Iguaria nenhuma
Apr 23, 2018 09:10 am
O poeta e tradutor Matheus Guménin Barreto apresenta-nos a poeta e romancista austríaca Ingeborg Bachmann. Vale conferir.

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O Presente e o Futuro
Apr 19, 2018 09:18 am
O escritor e compositor Braulio Tavares reflete sobre as complexas questões do tempo e sua passagem.

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O Pênis do Espírito Santo
Apr 16, 2018 09:57 am
O poeta DjamiSezostre lança livro novo na Patuscada. Confira apresentação e um trecho do livro.

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Emily Cantabile
Apr 04, 2018 09:54 am
O poeta e jornalista Carlos Ávila escreve sobre o CD Emily de Cid Campos. Vale conferir. [Musa #8 - Ano 7]

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lunes, 18 de junio de 2018

Öperación Madagascar", X Premio Tristana de Novela Fantástica





Por Luis Benítez

Imponiéndose sobre casi trescientas novelas presentadas a concurso, “Operación Madagascar”, del escritor argentino Esteban Lozano, se hizo acreedora recientemente al prestigioso galardón destinado cada año por el Ayuntamiento de Santander, España, a premiar la mejor obra del subgénero. En esta décima edición, el jurado del Tristana estuvo conformado por el académico José María Merino; el novelista y ex director del Instituto Cervantes de Londres, Juan Pedro Aparicio; la directora de ‘El Cultural’ y reciente premio nacional de periodismo cultural, Blanca Berasategui; el escritor Juan Manuel de Prada y José Ángel Zapatero, quien es el director de la editorial Menoscuarto. Este sello se hizo cargo de la cuidada edición del primer premio (Colección Cuadrante Nueve, 216 páginas, ISBN Nro. 978-84-15740-55-1), lanzamiento que se suma a los 6 mil euros con los que está dotado el certamen.

El autor
           
El ya multipremiado narrador y dramaturgo argentino publicó con anterioridad las novelas “Las crónicas madacasianas”; “El clan del Homo Lumpen”, “Las aventuras del Dr. Infante”,  “Procurar antes perecer” (1990, Premio Novela Argentina, otorgado por la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina) y “Las reglas de la supervivencia” (2015, finalista del I Premio La Trama-Aragón Negro). Asimismo, Esteban Lozano recibió en 2014 el Primer Premio Monteluna por su obra teatral “Los amantes de Shakespeare” (2014, ya traducida al alemán como “Die Liebhaber Shakespeares”, 2015, Ed. Abrazos).  Por otra parte, gracias a su relato titulado “En el nombre del padre”, Lozano recibió en el corriente año el XX Premio “Villa de Colindres”, organizado por el municipio de esa localidad española.

La obra
           
Una característica presente en toda la narrativa de Lozano es la extrema precisión de su relato, que sabe combinar lo verosímil con lo fantástico, lo horroroso con el humor irónico y hasta corrosivo, en proporciones tan ajustadas que el conjunto resulta intocable: es imposible, en cualquiera de sus obras, quitar una sola oración sin que el todo se reduzca.
           
Esta capacidad donde interviene la síntesis como potenciadora de la imaginación, sumándose a la exactitud histórica al servicio de provocar un marcado efecto de realidad, alcanza una de sus cumbres en “Operación Madagascar”, donde tres famosos desquiciados: el oficial Adolf Eichmann, la realizadora cinematográfica Leni Riefenstahl  y el atroz médico Joseph Mengele, hacen confluir sus delirios -para mayor horror de la humanidad- en la remota isla del Océano Índico. Eichmann, nombrado gobernador de esta, tiene por misión recluir en ella a miles de judíos cautivos, deportados a Madagascar por el Tercer Reich, para lograr su progresiva extinción tras esterilizar a las mujeres. En su espantoso disparate, Eichmann supone que esta variante de la “solución final” le granjeará el reconocimiento del Premio Nobel de la Paz, al evitar así el Holocausto. Por su parte, Riefenstahl tiene por misión documentar las principales instancias de todo el proceso, mientras que el monstruoso Mengele monta un laboratorio gigantesco para experimentar con seres humanos, aprovechando la abundancia de prisioneros.
           
Para sumar un delirio más a todo el conjunto, Eichmann logra que Hitler apruebe otra de sus alucinantes iniciativas: destruir un monumento natural único en el mundo, dándole la forma de una colosal svástica que pueda verse desde el espacio, para mayor gloria de su terrorífico régimen.
           
Estas son apenas algunas de las instancias de lo imaginado por Lozano, quien toma un camino paralelo al de la historia real, pero no menos estremecedor.
           
La capacidad del autor para hacer encarnar a sus personajes, dotándolos de una retorcida humanidad, refuerza página tras página la monstruosidad de estos y obliga a seguir recorriéndolas hasta el final, mientras los hábiles recursos narrativos de Lozano van haciendo su cuidadoso trabajo sobre el lector, tan premeditada y minuciosamente  como un afilado bisturí que nos va mostrando cuán aterradora puede ser la condición humana, llevada al extremo de la locura, si está dotada de un poder absoluto sobre los hombres y las cosas.
           
Un volumen imprescindible en un biblioteca de literatura fantástica, llamado a destacarse en el estante.

domingo, 17 de junio de 2018

Congreso en Barcelona



1º CONGRESO, FERIA Y ENCUENTRO
DE ESCRITORES Y LECTORES
BARCELONA 2018

Si eres escritor y quieres participar, ponte en contacto con nosotros: anamarin@auladeescritores.com


CIENCIA FICCIÓN
FANTASÍA / TERROR
ROMÁNTICA / ERÓTICA
HISTÓRICA
NOVELA NEGRA / POLICIACA
DISTOP
ÍA

NOVELA / RELATO / POESÍA



COLABORAN:

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Argentina: "Del franelero popular" de Rolando Revagliatti





Información


Se encuentra disponible gratuitamente para ser leída, impresa o incorporada a bibliotecas virtuales, la tercera edición electrónica corregida y con numerosos textos eliminados definitivamente, en PDF y en versión FLIP (Libro Flash), del poemario o refranero “Del franelero popular” de Rolando Revagliatti. El diseño integral y la diagramación es de Patricia L. Boero.

Puede descargarse en:


                                                                    www.revagliatti.com/frane. html   

sábado, 16 de junio de 2018

Fútbol y literatura Rednel Colombia


Asociación Red Nacional de Estudiantes de Literatura y Afines —RedNEL Colombia
Agenda de Estudios Literarios, Lingüísticos, Visuales y Culturales © Derechos Reservados 2004-2018 RedNEL Colombia


         


Fútbol en dosis ilustradas con Ricardo Piglia [Adrogué, Argentina, 24 de noviembre de 1941–Buenos Aires, 6 de enero de 2017]



Fotografía: Pablo Piovano | Montaje: Esquizosemia


Estoy siempre más atento a los jugadores que a los equipos, a las individualidades más que a la disposición táctica. En el fútbol, como en la literatura, lo que interesa es la creatividad y el estilo.  Empecé a ir a la cancha en 1954 [ese año con mi padre seguimos toda la campaña de Boca Juniors, donde jugaba de enganche —o número 10— el uruguayo Roselló y en el medio de la cancha —con el número 5— el gran Eliseo Mouriño] y en estos sesenta años he visto muchísimos jugadores y muchísimos cambios en el modo de defender o de atacar y de parar a un equipo, pero si tuviera que sintetizar la tradición del fútbol argentino nombraría tres jugadores: Enrique Omar Sívori, Diego Maradona y Lionel Messi.

Son muy parecidos, jugaban igual, entendían el fútbol del mismo modo; son chiquitos nada atléticos, muy individualistas y realizan de memoria y al toque todas las figuras poéticas del fútbol: el arranque, el amague, la apilada, el cambio de ritmo, el chanfle, la gambeta corta, la pisadita, [“la llevan atada”, dicen los muchachos en la popular]; no corren, son rápidos, muy inteligentes, están siempre una milésima de segundo adelante, como si jugaran en el futuro del partido. Aprenden a jugar a la pelota en el potrero, el campito de tierra con el pasto al ras. Juegan con las medias caídas, debutan en Primera a los dieciséis años pero la gente madruga para verlos jugar en la Tercera y se pasan el dato en secreto, como cuando uno lee el primer libro de un joven destinado a cambiar el lenguaje de la poesía. [...]

Ricardo Piglia, Los jugadores son como los poetas, 2014

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RedNEL Colombia

República Federal de Macondo, Selección Países Nobles & Sacro Imperio de Eurasia | Selecciones de Escritores en la Copa del Mundo de Marca Página


«La del juego más vistoso y alegre, la que pone la fiesta desde el pitazo inicial y arranca suspiros con cada pase. Aunque despierta antipatía en las selecciones rivales, su fanaticada es tan grande que siempre juega de local. Sin embargo, carente de una generación de relevo, su resultado en esta competición es una incógnita.»

República Federal de Macondo

[arriba; izq–der] • Juan Rulfo [1917] Director técnico; Gabriel García Márquez [1927] Centrodelantero; Carlos Fuentes [1928] Volante izquierdo; Mario Vargas Llosa [1936] Centrodelantero; Guillermo Cabrera Infante [1929] Centrocampista; José Lezama Lima [1910] Centrocampista, y Arturo Uslar Pietri [1906] Defensa central.
[abajo; izq–der] • Felisberto Hernández [1902] Defensa central; Alfredo Armas Alfonzo [1921] Defensa lateral izquierdo; Alejo Carpentier [1904] Defensa lateral derecho; Julio Cortázar [1914] Volante derecho, y José Donoso [1924] Portero | Esquema: 4-2-4


  
Revista Marca Página. Idea original y textos: Hazael Valecillos; Dibujos: Hugo Rodríguez.



Fútbol en dosis ilustradas con Jorge Luis Borges [Buenos Aires, 24 de agosto de 1899–Ginebra, 14 de junio de 1986]



Foto-ilustración de Daniel García | AFP

¿Fue alguna vez a ver un partido de fútbol Borges?

Sí, fui una vez y fue suficiente, me bastó para siempre. Fuimos con Enrique Amorim. Jugaban Uruguay y Argentina. Bueno, entramos a la cancha, Amorim tampoco se interesaba por el fútbol y como yo tampoco tenía la menor idea, nos sentamos; empezó el partido y nosotros hablamos de otra cosa, seguramente de literatura. Luego pensábamos que se había terminado, nos levantamos y nos fuimos. Cuando estábamos saliendo alguien me dijo que no, que no había terminado todo el partido, sino el primer tiempo, pero nosotros igual nos fuimos. Ya en la calle yo le dije a Amorim: “Bueno, le voy a hacer una confidencia. Yo esperaba que ganara Uruguay –Amorim era uruguayo– para quedar bien con usted, para que usted se sintiera feliz”. Y Amorim me dijo: “Bueno, yo esperaba que ganara Argentina para quedar, también, bien con usted”. De manera que nunca nos enteramos del resultado de aquello, y los dos nos revelamos como excelentes caballeros. La amistad y el respeto que ambos nos profesábamos estaba por encima de esa pobre circunstancia que era un partido de fútbol. […]

—Borges. Biografía verbal [1988] Roberto Alfiano en entrevista con J.L. Borges [Fragmento].



Fútbol en dosis ilustradas con Antonio Gramsci [Ales, Cerdeña, 22 de enero de 1891–Roma, 27 de abril de 1937]




El fútbol es el reino de la lealtad al aire libre.
Antonio Gramsci


RedNEL Colombia

“El juramento” Por Gabriel García Márquez [1950]


entonces resolví asistir al estadio. Como era un encuentro más sonado que todos los anteriores, tuve que irme temprano. Confieso que nunca en mi vida he llegado tan temprano a ninguna parte y que de ninguna tampoco he salido tan agotado. Alfonso y Germán no tomaron nunca la iniciativa de convertirme a esa religión dominical del fútbol, con todo y que ellos debieron sospechar que alguna vez me iba a convertir en ese energúmeno, limpio de cualquier barniz que pueda ser considerado como el último rastro de civilización, que fui ayer en las graderías del municipal. El primer instante de lucidez en que caí en la cuenta de que estaba convertido en un hincha intempestivo, fue cuando advertí que durante toda mi vida había tenido algo de que muchas veces me había ufanado y que ayer me estorbaba de una manera inaceptable: el sentido del ridículo. Ahora me explico por qué esos caballeros habitualmente tan almidonados, se sienten como un calamar en su tinta cuando se colocan, con todas las de la ley, su gorrita a varios colores.


El legendario Grupo de Barranquilla —o ‘La Cueva: Tertuliadero Fútbol Club’—, 
por la izquierda, Gabriel García Márquez, Pepe Dominguín y Alejandro Obregón, 
en el centro con la pelota, Álvaro Cepeda Samudio [1971].


Es que con ese solo gesto, quedan automáticamente convertidos en otras personas, como si la gorrita no fuera sino el uniforme de una nueva personalidad. No sé si mi matrícula de hincha esté todavía demasiado fresca para permitirme ciertas observaciones personales acerca del partido de ayer, pero como ya hemos quedado de acuerdo en que una de las condiciones esenciales del hinchaje es la pérdida absoluta y aceptada del sentido del ridículo, voy a decir lo que vi –o lo que creí ver ayer tarde– para darme el lujo de empezar bien temprano a meter esas patas deportivas que bien guardadas me tenía. En primer término, me pareció que el Junior dominó a Millonarios desde el primer momento. Si la línea blanca que divide la cancha en dos mitades significa algo, mi afirmación anterior es cierta, puesto que muy pocas veces pudo estar la bola, en el primer tiempo, dentro de la mitad correspondiente a la portería del Junior. (¿Qué tal va mi debut como comentarista de fútbol?). [...]
—Gabriel García Márquez, 1950.

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“El fútbol es un lenguaje con sus prosistas y sus poetas” Por Pier Paolo Pasolini [1971] Diario Il Giorno


Un amable periodista del Europeo me hizo algunas preguntas relativas al debate sobre los problemas lingüísticos que separan artificialmente a los literatos de los periodistas y a los periodistas de los futbolistas. Sin embargo, mis preguntas han sido recortadas en la rotativa (¡debido a las exigencias periodísticas!) y han perdido sustancia. Como el tema me interesa, me gustaría retomarlo con un poco de calma y con plena responsabilidad sobre mis palabras. ¿Qué es una lengua? ‘Un sistema de signos’, responde hoy, con toda exactitud, el semiólogo. Pero ese ‘sistema de signos’ no es sólo ni necesariamente una lengua escrita-hablada (ésta que usamos aquí y ahora, yo escribiendo y tú, lector, leyendo) […] Otro sistema de signos no verbal es el de la pintura; o el del cine; o el de la moda (objeto de estudio de un maestro en este campo, Roland Barthes), etc. El juego del fútbol es un ‘sistema de signos’, una lengua no verbal.


Controlando con la pierna izquierda, Pier Paolo Pasolini [Bolonia, Italia, 5 de marzo de 1922–Ostia, 2 de noviembre de 1975]

En el fútbol hay momentos que son exclusivamente poéticos: los momentos del ‘gol’. Cada gol es siempre una invención, es siempre una perturbación del código: todo gol es ‘ineluctabilidad’, fulguración, estupor, irreversibilidad. Precisamente como la palabra poética. El máximo goleador de un campeonato es siempre el mejor poeta del año.


[…] Un fútbol de prosa: se basa en la sintaxis, en el juego colectivo y organizado, esto es, en la ejecución razonada del código. Su único momento poético es el contraataque que culmina en un gol (que, como hemos visto, no puede más que ser poético). En definitiva, el momento poético del fútbol parece ser (como siempre) el momento individualista (regate y gol; o pase inspirado). [...]

Pier Paolo Pasolini, “Il calcio ‘è’ un linguaggio con i suoi poeti e prosatori”, Periódico Il Giorno, 3 de enero de 1971.


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RedNEL Colombia

Fútbol en dosis ilustradas con Vladimir Nabokov [San Petersburgo, Rusia, 22 de abril de 1899–Montreux, Suiza, 2 de julio de 1977]


De todos los deportes que practiqué en Cambridge, el fútbol ha seguido siendo un viento claro en mitad de un período notablemente confuso. Me apasionaba jugar de portero. En Rusia y los países latinos ese intrépido arte ha estado rodeado siempre de un aura de singular luminosidad. Distante, solitario, impasible, el portero famoso es perseguido por las calles por niños en éxtasis. Está a la misma altura que el torero y el as de la aviación en lo que se refiere a la emocionada adulación que suscita. Su jersey, su gorra de visera, sus rodilleras, los guantes que asoman por el bolsillo trasero de sus pantalones cortos, lo colocan en un lugar aparte del resto. Es el águila solitaria, el hombre misterioso, el último defensor.


Nabokov, el #1, el portero, ‘el águila solitaria’ del equipo de fútbol de la Universidad de Cambridge.

Oh, desde luego tuve mis días brillantes y vigorosos: el magnífico olor del césped, aquel famoso delantero del campeonato universitario que se me aproximaba cada vez más sorteando defensas, empujando el leonado balón con la punta de su centelleante bota, y después el disparo envenenado, la afortunada parada, la prolongada comezón… Pero hubo otras jornadas, más memorables, más esotéricas, bajo tristes cielos, con las inmediaciones de la meta convertidas en una masa de barro negro, el balón tan resbaladizo como un budín de ciruela, y mi cabeza despistada por la neuralgia, tras una noche insomne de versificación. En esos días apenas si daba malos manotazos y acababa recogiendo el balón junto a la red. Compasivamente el juego pasaba a desarrollarse en el otro extremo del encharcado terreno. Comenzaba a caer una llovizna cansina, vacilaba, y volvía a empezar. Con una ternura casi arrulladora en su asordinado graznar, unos grajos en baja forma aleteaban en torno a un olmo deshojado. Se iba espesando la neblina. [...]
Vladimir Nabokov, Habla, memoria. Una autobiografía revisitada, [Fragmento] Editorial Anagrama, 1986.


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“La alienación del 1. FC Nürnberg” Por Peter Handke [1968]



‘Die Aufstellung des 1. FC Nürnberg’ Poema concreto de Peter Handke [1968]




RedNEL Colombia

“Lo que debo al fútbol” Por Albert Camus [1957] Revista France Football


Sí, lo jugué varios años en la Universidad de Argel. Me parece que fue ayer. Pero cuando, en 1940, volví a calzarme los zapatos, me di cuenta de que no había sido ayer. Antes de terminar el primer tiempo, tenía la lengua como uno de esos perros con los que la gente se cruza a las dos de la tarde en Tizi-Ouzou. Fue, entonces, hace bastante tiempo, en 1928 para adelante, supongo. Hice mi debut con el club deportivo Montpensier. Sólo Dios sabe por qué, dado que yo vivía en Belcourt y el equipo de Belcourt-Mustapha era el Gallia. 

Pero tenía un amigo, un tipo velludo, que nadaba en el puerto conmigo y jugaba waterpolo para Montpensier. Así es como a veces la vida de una persona queda determinada. Montpensier jugaba a menudo en los jardines de Manoeuvre, aparentemente por ninguna razón especial. El césped tenía en su haber más porrazos que la canilla de un centro forward visitante del estadio de Alenda, Orán. Pronto aprendí que la pelota nunca viene hacia uno por donde uno espera que venga. Eso me ayudó mucho en la vida, sobre todo en las grandes ciudades, donde la gente no suele ser siempre lo que se dice ‘derecha’.


Albert Camus: ‘golero de la juvenil’ [Mondovi, Argelia, 7 de noviembre de 1913–Villeblevin, Francia, 4 de enero de 1960]

Pero al cabo de un año de porrazos y Montpensier en el “Lycée” me hicieron sentir avergonzado de mí mismo: un “universitario” debe jugar con la Universidad de Argel, RUA. En ese periodo, el tipo velludo ya había salido de mi vida. No nos habíamos peleado, sólo que ahora él prefería irse a nadar a Padovani donde el agua no era tan “pura”. Ni tampoco, para ser sincero, eran “puros” sus motivos. Personalmente, encontré que su motivo era “adorable”, aunque ella bailaba muy mal, lo que me parecía insoportable en una mujer. ¿Es el hombre, o no es, quien debe pisarle los dedos de los pies? El tipo velludo y yo prometimos volver a vernos. Pero los años fueron pasando. Mucho después comencé a frecuentar el restaurante de Padovani (por motivos “puros”) pero el tipo velludo se había casado con su paralítica, quien seguramente le prohibía bañarse, como suele ocurrir. ¿Pero qué es lo que estaba diciendo? Ah sí, el RUA. Estaba encantado, lo importante para mí era jugar. Me devoraba la impaciencia del domingo al jueves, día de práctica, y del jueves al domingo, día del partido. Así fue como me uní a los universitarios. Y allí estaba yo, golero del equipo juvenil. Sí, todo parecía muy fácil. Pero no sabía que se acababa de establecer un vínculo de años, que abarcaría cada estadio de la provincia, y que nunca tendría fin. [...]
—Albert Camus, 1957.

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“El balón y la cabeza” Por Juan Villoro [2002] Revista Letras Libres


El oficio de chutar balones está plagado de lacras. Levantemos veloz inventario de lo que no se alivia con el botiquín del masajista: el nacionalismo, la violencia en los estadios, la comercialización de la especie y lo mal que nos vemos con la cara pintada. Todo esto merece un obvio voto de censura. Pero no se puede luchar contra el gusto de figurarnos cosas. Cada aficionado encuentra en el partido un placer o una perversión a su medida. En un mundo donde el erotismo va de la poesía cátara a los calzones comestibles, no es casual que se diversifiquen las reacciones. Los irlandeses aceptan el bajo rendimiento de su selección como un estupendo motivo para beber cerveza, los mexicanos nos celebramos a nosotros para no tener que celebrar a nuestro equipo, los brasileños enjugan sus lágrimas en banderas king-size cuando sólo consiguen el subcampeonato y los italianos lanzan el televisor por la ventana si Baggio falla un penal. [La mente da en el poste]




El crack sólo existe rodeado de cierto dramatismo. Aunque las biografías de los futbolistas nunca son tan tristes como las de las patinadoras en hielo, hay que haber sufrido lo suficiente para tener ganas de patear al ángulo. En 1998, durante el Mundial de Francia, asistí a un entrenamiento de Brasil. De pronto, Giovanni y Rivaldo se apartaron del conjunto y jugaron a dispararle al larguero. Giovanni acertó 12 veces seguidas y Rivaldo 11. Ningún humano nace con tal capacidad de teledirección. Se requiere de un pasado roto o necesitado o muy extraño para alcanzar tan obsesivo virtuosismo. Como la caminata o el ballet, el futbol permite sublimar el sufrimiento con molestias físicas. Quienes tienen poca habilidad para convertir sus traumas en toques acaban de defensas; quienes tienen más problemas que talento, se especializan en la variante futbolística del performance: romper el juego y los tobillos. [El sentido de la tragedia]

—Juan Villoro, 2002.


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Fútbol en dosis ilustradas con Roberto Bolaño [Santiago de Chile, 28 de abril de 1953–Barcelona, 15 de julio de 2003]


Ilustración de Juan Pablo Gaviria Bedoya

Mi experiencia como jugador de fútbol nunca fue del todo comprendida ni por los espectadores ni por mis compañeros de equipo. A mí siempre me pareció más interesante marcar un autogol que un gol. Un gol salvo si uno se llama Pelé o Didí o Garrincha, es algo eminentemente vulgar y muy descortés con el arquero contrario, a quien no conoces y que no te ha hecho nada, mientras que un autogol es un gesto de independencia. 
Aclaras ante tus compañeros y ante el público, que tu juego es otro.

Roberto Bolaño, Bolaño por sí mismo [Entrevistas escogidas]. Santiago de Chile: Ediciones Universidad Diego Portales, 2006.