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viernes, 27 de noviembre de 2009

Sobre poesía y crítica desde Brasil





Por Claudio Willer
Traducción al castellano Leo Lobos


¿La crítica literaria alguna vez “reflexionó”, dio cuenta adecuadamente, de la producción poética de su tiempo?

Recordemos: crítica literaria, tal como la conocemos hoy, comienza con Sainte-Beuve y sus “Nouveux Lundis”. A pesar de que Baudelaire se relacionó con Sainte-Beuve y hasta le dedicó un poema, el crítico jamás le dio atención. Lo máximo que dijo de “Las Flores del Mal”, y eso en 1862, fue que se trataba de un “Kamtchatka romántico” y un “quiosco singular”.

Los que dijeron algo que valiera la pena sobre Baudelaire fueron poetas: en 1865, Verlaine y Mallarmé, seis años después, Rimbaud. Los críticos-poetas, los Ezra Pound, T. S. Eliot, Breton, esos sí, pudieron observar lo que, literariamente, pasaba a su alrededor. Un libro de calidad El Castillo de Axel (1931), de Edmund Wilson, lleva a concluir que sí, que los críticos consiguen entender poesía - pero a posteriori, retrospectivamente, y caminando sobre las huellas de los poetas (la lectura de Wilson del simbolismo le debe, de modo evidente, aquella cuestión a Eliot).

Simbolismo brasileño: ¿Cuándo fue que la crítica se dio cuenta?

Jamás, hasta hoy, salvo excepciones. Sí, las observaciones precisas de Augusto de Campos sobre Kilkerry - pero no se trata de un crítico en el sentido estricto, pero sí de un poeta-crítico - ahora, imaginemos si Kilkerry fuese francés, o si André Breton fuese brasileño: en cualquiera de esos casos, habría sido puesto por Breton en el mismo patamar en que el surrealista situó a Saint-Pol-Roux y Charles Cros, o aún encima (desconfío que Kilkerry es mejor que Saint-Pol-Roux y Charles Cros).

¿Excepciones?

Sí, claro que sí - Antonio Cândido sobre João Cabral de Melo Neto, con certeza - Leo Gilson Ribeiro sobre Hilda Hilst - pero, si vamos a reexaminar el conjunto de la producción de crítica sobre poesía, cuanta irrelevancia y cuanta omisión no va a aparecer. Eso, recordando más una vez que Paranoia de Roberto Piva, publicado en 1963, comenzó a tener una fortuna crítica decente a partir de 2000. Es evidente que eso justifica toda y cualquier manifestación de desconfianza con relación a la crítica y su lectura de la creación poética contemporánea.


Cláudio Willer (São Paulo, Brasil, 1940). Poeta, ensayista y traductor. Ha publicado: Anotações para um Apocalipse, Massao Ohno Editor, 1964, poesía; Dias Circulares, Massao Ohno Editor, 1976, poesía; Os Cantos de Maldoror, de Lautréamont, 1ª edición Editora Vertente, 1970, 2ª edição Max Limonad, 1986, traducción y prefacio; Jardins da Provocação, Massao Ohno/Roswitha Kempf Editores, 1981, poesía; Escritos de Antonin Artaud, L&PM Editores, 1983 y sucesivas reediciones, selección, traducción, prefacio y notas; Uivo, Kaddish e outros poemas de Allen Ginsberg, L&PM Editores, 1984 y sucesivas reediciones, selección, traducción, prefacio y notas; nueva edición, corregida y aumentada, en 1999; edición de bolsillo, reducida, en el año 2.000; Crônicas da Comuna, colectiva sobre la Comuna de París, textos de Victor Hugo, Flaubert, Jules Vallés, Verlaine, Zola y otros, Editora Ensaio, 1992, traducción; Volta, narrativa en prosa, Iluminuras, 1996, segunda edición, 2002; Lautréamont - Obra Completa - Os Cantos de Maldoror, Poesias e Cartas, edición, prefacio y comentarios, Iluminuras, 1997; segunda edición en 2003.

Leo Lobos (Santiago de Chile, 1966) es poeta, ensayista, traductor y artista visual.


http://sociedaddeescritoresdechile.blogspot.com

domingo, 22 de noviembre de 2009

Concursos literarios





V CERTAMEN LITERARIO “LAS FUENTES DE LA EDAD”


Podrán participar los mayores de 55 años. Extensión: entre 4 y 8 folios (doble espacio), en lengua castellana, forma de relato y tema libre. Presentar cinco copias en sobre cerrado, con su titulo y sin datos personales, indicando: V Certamen Literario “Las Fuentes de la Edad”. Dentro de dicho sobre se incluirá otro, también cerrado, en cuyo interior: nombre y apellidos, domicilio, teléfonos, E-mail y fotocopia del DNI/ INE.
El plazo de presentación de los trabajos: Finaliza el día 15 de febrero 2010
1º premio: cinco días (dos personas) en el balneario, todo incluido
2º premio: tres días “ “ “ “
3º premio: dos días “ “ “ “
Dos accésit,

Excepcionalmente ambién se convoca un concurso de poesía, entre 40 y 70 versos: Misma edad, lengua y presentación que el de relatos. Tema: Versará sobre la Familia. El ganador/ ra, tendrá de premio estancia de 2 días en el balneario, titulo acreditativo, cerámica original de Andrés Coello y se publicará el trabajo, (haciendo referencia a su autor/ra.) El fallo del jurado y entrega de los premios se producirá durante la 43 Feria del Libro de Valladolid. Solicitud de las bases completas y envió de los originales a: Fundación Andrés Coello C/ Duque de Lerma, 14 bajo 47003 Valladolid/Librería Oletvm C/ Teresa Gil, 12 47001 Valladolid

Más información en: www.palaciodelassalinas.es

VII CONCURSO DE RELATOS CORTOS PARA LEER EN TRES MINUTOS "LUIS DEL VAL"


Podrán participar todas las personas interesadas mayores de 18 años, sin límite de edad, presentando cada participante una sola obra. Las obras estarán escritas en lengua castellana o lengua aragonesa, de tema libre, inéditas, con extensión máxima de 2 folios en formato A4, escritos por una sola cara, mecanografiados o informatizados a doble espacio (tipo de letra Times New Roman, cuerpo 12). Se enviará original y dos copias, acompañadas de un sobre cerrado (plica) que contenga: Nombre y apellidos, domicilio, teléfono de contacto y fotocopia del DNI o documento que acredite su identificación.
En el exterior de dicho sobre cerrado debe aparecer el título de la obra presentada. Pueden presentarse en soporte electrónico (CD o disquete). El plazo de admisión de trabajos finalizará el 27 de febrero de 2010, y se entregarán en el Registro del Ayuntamiento de Sallent, o bien por correo indicando en el sobre “VII Concurso de relatos cortos para leer en tres minutos ‘Luis del Val’”, a la siguiente dirección: Excmo. Ayuntamiento de Sallent. C/ Francia, 4. 22640 Sallent de Gállego (Huesca). E-mail: cultura@aytosallent.es. Se establecen los siguientes premios:
• Premio en lengua castellana: 700 € y diploma
• Premio en lengua aragonesa: 400 € y diploma

www.sallent.info/es/index.aspx
cultura@aytosallent.e


Premio de Novela Inédita Lidia Guanes 2010 (Paraguay)

Podrán participar en este premio todas las personas interesadas, mayores de edad de nacionalidad paraguaya residentes en cualquier lugar del mundo, que presenten obras inéditas escritas en idioma español y no presentadas ni premiadas en ningún concurso anterior. Cada participante tendrá derecho a concursar con una sola novela; caso contrario será descalificado/a. Los trabajos serán presentados en: dos copias firmadas al pie con seudónimo y 1 CD con documento de Microsoft Word (.doc). Adjunto a la novela se incluirá un sobre cerrado en cuya carátula figure el seudónimo con el que firmo la novela. Dentro del sobre se harán constar los siguientes datos: nombre verdadero; dirección; teléfono; Nº de documento nacional de identidad y dirección del correo electrónico. Los sobres cerrados con el seudónimo del autor serán depositados ante escribano público. La novela deberá tener una extensión como mínima de 200 páginas numeradas, tamaño DINA4 con doble interlineado en letra Times New Roman, cuerpo 12. Los trabajos serán recibidos entre el 30 de julio de 2009 y el 30 de mayo de 2010 por la Sra. Vidalia Sánchez, en el local de la Editorial Servilibro: 25 de Mayo esquina México, Plaza Uruguaya. Asunción – Paraguay. Teléfonos 451105- Celular 0981-415615; correo electrónico: servilibro@gmail.com, en el horario de 09 a 11 hs.am. La decisión del jurado se expedirá el 30 de septiembre de 2010. Su fallo será inapelable. Se establece un único premio para la novela ganadora de 3.000 Euros, así como la edición de 1.000 ejemplares bajo el sello de Editorial Servilibro, además de un viaje a Madrid – España, con estadía de cinco días , para la presentación de la obra en Casa de América.

Primer Concurso de Microrrelatos "El Escritor Errante":


Los escritores pertenecientes a la agrupación “El Escritor Errante” convocan a participar del Primer Concurso de Microrrelato, de acuerdo con las siguientes bases: Podrá participar cualquier persona que así lo desee, sin restricciones de edad ni de nacionalidad. El tema y género del relato son libres y cada escritor puede enviar un máximo de 3 textos, siempre y cuando éstos sean inéditos (no deben haber sido publicados por ningún medio, incluyendo diarios, revistas, libros, blogs, etc.). Los textos no podrán exceder las 150 palabras (sin contar el título) y deberán ser enviados por correo electrónico a escritor.errante@gmail.com, incluyendo el microrrelato dentro del mismo, firmado con seudónimo (no se aceptarán archivos adjuntos). Al final del mail se deberán agregar los datos completos del autor (Nombre y apellido, dirección, teléfono, información sobre su carrera como escritor (opcional) e e-mail- Cada microrrelato recibido será publicado con el seudónimo correspondiente en el blog http://concursoelescritorerrante.blogspot.com, donde podrá ser leído y calificado por cada uno de los visitantes del sitio. Habrá un único premio de $500 pesos argentinos (o su equivalente en la moneda del país de quien resulte ganador). El Concurso comenzará el 1° de Noviembre de 2009 y finalizará el 30 de Junio de 2010, dándose a conocer al ganador durante los primeros días del mes de Julio.
http://concursoelescritorerrante.blogspot.com/

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Jugando a ser como mi papá






Por Ezequiel Martínez

Anoche se supo que este año el Premio Ñ a la Trayectoria Cultural fue para Tomás Eloy Martínez, mi padre. Como editor de Ñ, me tocó anunciarlo en un discurso que, parece, emocionó a unos cuantos. Aquí reproduzco el texto, para que el homenaje por una vez rompa el título de este blog, y sea EN MAYUSCULA. El video pueden verlo aquí. http://www.clarin.com/shared/v8.1/swf/fullscreen_video.html?archivo=http://contenidos2.revistaenie.clarin.com/2009/10/28/eloy.flv

Este año el Premio Ñ a la Trayectoria Cultural tiene un significado especial para mí. Sé que ustedes van a compartir conmigo la admiración por la obra de uno de los grandes escritores de nuestro país, que además ha logrado una proyección internacional que, como argentinos, nos enorgullece.

Pero en lo personal, se suma además una emoción teñida por el afecto y por muchas historias compartidas. Me van a disculpar si me detengo en alguna.

Cuando él regresó a la Argentina en 1984 después de un exilio que aprovechó para crear diarios y escribir crónicas inolvidables, yo acababa de terminar mis estudios de periodismo. Por esa época una revista me había encargado mi primera entrevista importante. Al terminar el borrador de esa nota, logré que le pegara un vistazo para que me diera su opinión. Imagínense mi desfachatez: él era un arquitecto del periodismo, y yo, apenas un aprendiz de carpintería.

Recuerdo como si fuese ayer la tarde en que fui a verlo y terminamos sentados en la cocina de su departamento de San Telmo reparando línea por línea y párrafo por párrafo las grietas de aquel texto primerizo. El no lo sabe, pero fue una de las mejores lecciones de periodismo que recibí en mi vida.

No fui su mejor alumno. Pasaron los años y él consolidó su trayectoria de escritor con títulos que ya son clásicos de la literatura argentina. No sé si él me leía, pero yo no le perdía la pista a cada libro que escribía, a cada artículo que publicaba.

En ese transito descubrí por qué para él periodismo y literatura han sido siempre los afluentes de un mismo río, como si no hubiese otro modo de narrar y entender lo que somos sino a través de esas verdades que sólo pueden enderezarse con la voz de la imaginación.

Entendí ese truco leyendo sus novelas. Le debo también esa lección. Le debemos, todos, la lectura de páginas que hablan de nosotros, de nuestra historia, de ficciones verdaderas, del argentino más olvidado o del más idolatrado, de la ambición y el autoritarismo, de un país cargado de miserias y de esperanzas. Pocos, como él, han sabido interpretar con tanta precisión las claves y mudanzas de nuestra identidad.

En los últimos tiempos solemos perdemos en chismes de redacción y del universo de los libros y sus autores, pero también en la aventura de viajes compartidos y en charlas interminables que hablan de la vida.

Hace poco me regaló un privilegio inesperado: me hizo llegar el manuscrito de su última novela para que la diseccionara con la mirada de lector. Me estaba confiando las llaves secretas de su narrativa y a mí me intimidaba el solo hecho de abrir ese candado. Me atreví, no sé cómo, a esa misión insolente. Pasamos muchas tardes desmenuzando su historia, hablando de los personajes como si fuesen vecinos o parientes, chequeando la exactitud de cada dato de la realidad, navegando por los laberintos minuciosos de su imaginación. Escuchó algunas sugerencias, rechazó otras, pero me dejó una nueva lección, la de su humildad.

Este año, en su discurso de agradecimiento por el Premio Ortega y Gasset a la trayectoria periodística que le concedieron en España, dijo: “Aunque a la palabra se le impongan cerrojos y diques, se seguirá abriendo paso como el agua, fortalecida por la adversidad”.

Esa palabra, adversidad, no es casual. A él le tocaron casi todas: la injusta adversidad del exilio, la de la pérdida de un ser amado, la de la enfermedad. En esa lucha que combate todos los días aferrado a la palabra, al trabajo, a su adicción por la lectura, a su vicio de narrador compulsivo, lo acompañamos quienes lo sentimos más cerca: sus colegas, sus amigos, su familia, sus hijos. Y cada día, él insiste en cedernos porciones de su fortaleza.

Quisiera terminar con una última confesión. Cuando yo era chico, jugaba a ser como él. Lo acompañaba a las redacciones donde trabajaba y lo veía tipear con devoción las teclas de su máquina de escribir. Me gustaba imitarlo cuando revisaba las pruebas de imprenta en esos talleres donde aún se usaba el plomo, y trataba de entender por qué se concentraba tanto cuando iba a buscar datos en algún archivo de hojas amarillentas… A veces, si le prometía silencio y compostura, me dejaba escoltarlo en sus entrevistas, que luego transformaba en piezas periodísticas que parecían cuentos de ficción. Narraba la realidad con las herramientas de la imaginación. Y yo sabía que de grande quería hacer eso. Yo quería, como quieren todos los chicos, ser como mi papá.

lunes, 9 de noviembre de 2009

“Creí que me besarías antes de partir”, de Ana María Velásquez





Ana María Velázquez es egresada de los Talleres del Celarg y Licenciada en Letras por la UCV. Varios de sus cuentos y ensayos han aparecidos en diversas publicaciones nacionales y extranjeras. Creí que me besarías antes de partir es su segundo libro de relatos.

Creí que me besarías antes de partir
es el título de la última obra de Ana María Velázquez (Areté, Editora, Caracas 2009) un libro donde el amor es tema y vértice que atrapa y conmueve a personajes y lectores, sin la zalamería o el romanticismo de otros tiempos. Es ahora una presencia ausente, una huella irónica que moviliza y mantiene a los cuerpos al borde de un abismo, abismo que decía Hesíodo era lo que había antes de todo.

Una voz femenina recorre las 15 entradas narrativas, y maneja los hilos del tiempo y de espacios mundanos o fantásticos, para acercarnos a personajes emblemáticos y sufridos por amor como Frida Kahlo, Silvia Plath o Camile Claudel o para rescatar a Araúna, esposa del cacique Paraguachí, quien iluminada por el sol y la luna escribe para que hoy, todavía la leamos. Pero más allá de los emblemas, esa voz femenina devela también personajes que se mimetizan entre espacios familiares al lector como el Ávila, La Avenida Baralt, iglesias o casonas o la playa de Macanao.

El buen ritmo y fluidez de cada relato en Creí que me besarías antes de partir atrapan al punto de que el mismo puede leerse de corrido y, más aún, si se siente que algún personaje recoge fragmentos de nuestra propia historia.

El libro será presentado el sábado 14 de noviembre en la nueva Librería Kalathos, del Centro de arte Los Galpones, en los Chorros, 8va Transversal c/c Av. Ávila (a la derecha en la esquina de JVG), Caracas.

Blanca Arbeláez

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Un nuevo e-book de Ala de cuervo


El nuevo mundo (Cuarta lectura del nuevo milenio)

Teódulo López Meléndez


Una mirada sobre las formas políticas, económicas, culturales y sociales que emergen con la globalización.

https://share.acrobat.com/adc/document.do?docid=c9774822-7f28-4c11-98e3-b69f4a100e11

http://www.scribd.com/doc/22125906/El-Nuevo-Mundo-Cuarta-Lectura-Del-Nuevo-Milenio



En Brasil: http://www.komedi.com.br/escrita/leitura.asp?Texto_ID=11188

Especial del Cuervo TV para Lévi-Strauss



http://worldtv.com/cuervo_tv

martes, 3 de noviembre de 2009

Falleció Claude Lévi-Strauss





El antropólogo y filósofo francés Claude Lévi-Strauss, uno de los intelectuales europeos más influyentes del siglo XX, falleció a los 100 años de edad, según informó la editorial Plom.

Lévi-Strauss sentó las bases de la antropología moderna y es el padre del enfoque estructuralista de las ciencias sociales.

Su autobiografía intelectual "Tristes trópicos", publicada en 1955, es considerada como uno de los grandes libros del siglo XX.

Profesor en el prestigioso Collège de France entre 1959 y 1982, Claude Lévi-Strauss se convirtió en 1973 en el primer antropólogo en ser admitido en la Academia Francesa, institución fundada en 1635 encargada de regular y perfeccionar el idioma francés.

Según explica el periodista de la BBC Nick Higham, la influencia de su pensamiento se refleja en campos tan diversos como la sociología, la crítica literaria o la filosofía de las matemáticas.

Viaje a Brasil

Después de haber estudiado derecho y filosofía en la Universidad de la Sorbona de París, Lévi-Strauss enseñó durante varios años en escuelas secundarias hasta que en 1935 aceptó una oferta para participar en una misión cultural a Brasil en calidad de profesor visitante en la Universidad de Sao Paulo.

Fue allí que comenzó a realizar las investigaciones etnográficas que le darían fama internacional.

La obra de Lèvi-Strauss está marcada por sus expediciones etnográficas en Brasil en la década de los '30.

En ellas, se centró en el estudio de diversas tribus de Mato Grosso y la Amazonía, en especial las de los indios guaycuru, bororo, nambikwara y tupi-kawahib.

En 1939 regresó a Francia, pero tuvo que escapar de París tras la invasión nazi en la Segunda Guerra Mundial, debido a su origen judío.

Se refugió en Nueva York, donde le ofrecieron un puesto en la New School for Social Research.

Esta ciudad le permitió relacionarse con otros intelectuales de la época como Jacques Maritain, Henri Focillon o Roman Jakobson, fundador de la École Libre des Hautes Études, una especie de universidad en el exilio para académicos franceses.
Una vez terminada la guerra, Lévi-Strauss regresó a París, donde recibió su doctorado con la publicación de sus obras "La familia y vida social de los Nambikwara" (1948) y "Estructuras elementales del parentesco" (1949).

Con estas investigaciones desarrolló su teoría de la alianza que defiende que el parentesco tiene que ver con las uniones de familias a partir del matrimonio, más que con la ascendencia de un antepasado común, tal y como sostenían antropólogos británicos.

Consagración

Durante los años '40 y '50 Lévi-Strauss publicó exitosos ensayos que alimentaron su reputación entre su círculo intelectual. Pero no fue hasta 1955 que se consagró con "Trópicos tristes".

En el libro relata sus vivencias durante los cuatro años de expediciones etnográficas en Brasil. El uso de una prosa exquisita, combinado con un análisis filosófico y etnográfico hicieron de éste relato una obra maestra.

Lévi-Strauss también es un referente en temas como los procesos mentales del conocimiento humano y la estructura de los mitos.

En uno de sus trabajos más relevantes, "El pensamiento salvaje" (1962), profundizó en sus teorías sobre cultura y mente, e historia y cambio social.

Según sostenía, el tabú del incesto ha sido el motor de la humanidad, al forzar al hombre a buscar una pareja fuera de su hogar, lo que ha generado clanes que han permitido que floreciera la sociedad.

En cuanto a la estructura de los mitos, Lévi-Strauss propuso que unas leyes universales deben gobernar el pensamiento mítico lo que hace que se produzcan mitos similares en diferentes culturas.

Con motivo de su 100 aniversario, el 28 de noviembre de 2008 fue homenajeado con una jornada en el parisino Museo del Quai Branly, una exposición en la Biblioteca Nacional y la publicación o reedición de numerosos libros suyos.