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lunes, 13 de noviembre de 2017

Una leyenda de Buenos Aires: el Café Literario Antonio Aliberti


Los poetas Amadeo Gravino, Luis Raúl Calvo y Julio Bepré, organizadores del Café Literario.


Cubierta de la antología editada por el Café Literario.


Una leyenda de Buenos Aires que cumple un cuarto de siglo: Café Literario Antonio Aliberti: calidad y diversidad al servicio de la cultura

Por Luis Benítez

Quien visita Buenos Aires y está relacionado con las letras o el arte, no puede dejar de visitar la sede de esta genuina leyenda, que es una realidad desde hace un cuarto de siglo. Se trata del café literario más antiguo de la ciudad, que hasta la fecha ha reunido en sus sesiones a más de 3 mil autores, compartiendo sus obras en un salón invariablemente colmado de público. Para saber cuáles son los secretos que generan tanta vigencia y adhesión, dialogamos con el poeta, editor y periodista cultural Luis Raúl Calvo, uno de los gestores de este célebre círculo literario establecido en  el Café “Montserrat”, de San José 524, en la capital argentina.


¿Cuáles son las metas, los criterios y fundamentos del Café Literario Antonio Aliberti? Es bien conocido el punto de vista amplio y nada restrictivo que anima sus convocatorias y actividades.
Luis Raúl Calvo- Desde nuestros comienzos, en 1992, nos propusimos  que fuera un espacio donde pudieran confluir las diferentes corrientes poéticas y artísticas del momento, que cada una de ellas pudieran mostrar pero a su vez también escuchar a las otras, promoviendo también  un diálogo con los espectadores. Los pocos ciclos que había en aquellos años, en Buenos Aires, eran bastante cerrados y con escasa tendencia a promover la diversidad cultural, por lo cual nuestra propuesta participativa y de carácter heterogénea, fue muy aceptada por el público, que comenzó a ser masivo prácticamente desde sus inicios. El grupo fundador lo integrábamos Antonio Aliberti (1), Luis Benítez-en 1994 tuvo que dejar por motivos particulares  y se sumó Estela Kallay hasta 1999- Julio Bepré y yo.

¿Cómo fue hasta la fecha el desarrollo del Café Literario Antonio Aliberti? ¿Qué reconocimientos ha recibido su actividad?

LRC- Considerando que en este año 2017 hemos cumplido un cuarto de siglo con el arte, muchas cosas han pasado, porque la sociedad también ha ido variando con el tiempo. De 1992 a 1997 el ciclo se hacía todos los lunes, a las 20 hs en el Café “Montserrat”-San José 524, C.A.B.A-. Entre 1997 y 1999  lo llevamos a cabo en el  Café “A los poetas”, que estaba en Sarmiento y Montevideo  y en otros bares de la zona. En el año 2000 volvimos al Café “Montserrat”, lugar donde continuamos hasta la fecha. Lamentablemente en julio de ese año falleció Antonio Aliberti, por lo cual los coordinadores-Julio Bepré, Amadeo Gravino-se había incorporado recientemente- y yo decidimos como homenaje a este gran poeta y amigo  que fue “Nino” Aliberti,  que el ciclo llevara el nombre de él. Se incorporó por tal motivo a la coordinación María Elena Rocchio, quien nos acompañó hasta 2011.
Me parece importante destacar, respecto a los cambios de época, que, por ejemplo, en la década del '90 se editaban muchas revistas literarias, por lo cual también invitábamos a los editores a presentar su publicación, a fin de darla a conocer ante un público diferente al de ellos, lo cual posibilitaba también que salieran a relucir las diferentes estéticas y líneas ideológicas. Fue una época de mucho enriquecimiento para todos.

La crisis del 2000 y la irrupción de la informática han influido para que, en la actualidad, prácticamente no se editen publicaciones de ese tipo.

En cuanto a reconocimientos, el ciclo -tal vez por su continuidad, la jerarquía de los poetas y artistas participantes y  la gran convocatoria de gente que concurre a cada encuentro- se ha convertido en uno de los referentes importantes en cuanto a espacios de cultura independiente que se llevan a cabo en Argentina.

¿Cómo es la dinámica de cada reunión?

LRC-Actualmente los encuentros los realizamos los primeros  y terceros viernes de cada mes, de 20 a 22 hs, desde marzo hasta noviembre inclusive. Está dividido en diferentes segmentos: Diálogo con el artista visual que expone en ese momento en el lugar, a cargo de Adriana Gaspar, curadora del Espacio de Arte del Café “Montserrat”; “Poeta en el Recuerdo”, a cargo de Nora Patricia Nardo -quien es colaboradora del ciclo desde 2014- y que trae a la memoria a muchos poetas olvidados; “Narraciones Breves”, a cargo de Susana Aguad -también se integró en 2014 como colaboradora- quien en cada encuentro presenta a diferentes narradores contemporáneos; la acostumbrada Mesa de Lectura de Poesía, donde participan poetas de diferentes latitudes,  programados con anterioridad; “Hallazgos Textuales”, a cargo de Julio Bepré; Presentaciones de Libros; Performance; Música, a cargo de Paco Rizzo, con música ciudadana  y en mi caso interpretando temas propios y de autores latinoamericanos.

¿Cuál es su visión y cuál es el sentido de haber publicado una antología de poetas por los 25 años del Café Literario? Sin duda, este ha sido un esfuerzo valioso para documentar buena parte de las presentaciones realizadas en su ya legendario círculo cultural.

LRC- En estos 25 años han leído en el ciclo alrededor de 3.000 poetas de Buenos Aires, de diferentes provincias argentinas y del exterior.
Teníamos como deuda pendiente la publicación de un libro que contemplara resumidamente algunas de las diferentes voces poéticas participantes.
Los compiladores estamos muy contentos porque no tenemos dudas de que esta antología publicada recientemente  es de un nivel poético estupendo, que lleva el espíritu del ciclo en cuanto a respetar las diferentes líneas estéticas y que alberga a diferentes generaciones poéticas. Sin hacer nombres, porque sabemos que puede resultar molesto para algunos, varios de los autores  participantes ya forman parte de  la historia grande de nuestra literatura argentina.

¿Cuál es la proyección hacia el futuro del Café Literario Antonio Aliberti?

LRC- Tratar de continuar  con el mismo espíritu que hemos tenido en todos estos años, es decir,  no reclinarnos en un mismo formato, sino ir sumando cosas nuevas a nivel artístico  que creemos le pueden aportar mucho al ciclo, y  mantener un nivel de calidad acorde a lo que nuestra propia subjetividad nos dicta.


NOTA:
(1)El poeta, ensayista, conferencista, antólogo y traductor Antonio Aliberti nació en Sicilia, Italia, el 15 de diciembre de 1938. Cotaba pocos años de vida cuando su familia se trasladó a la Argentina. Desde su juventud comenzó a colaborar con los más importantes diarios y revistas del país, en la sección literaria, entre ellos, La Nación y Clarín, al tiempo que comenzaba a desarrollar su producción poética. Entre sus obras sobresalen "El hombre y su Cáliz" (1973), "Tráfico" (1974), "Cuestión de piel" (1979), "Lejanas hogueras" (1983), "Cuartos contiguos" (1986), "Todos recordaron a Casandra" (1987) y "Apuntes de 20 años" (1991). Entre otros reconocimientos se hizo acreedor de la Faja de Honor de la Sociedad Argentina de Escritores, la Pluma de Plata, el galardón del Fondo Nacional de las Artes en el rubro traducción literaria y el  Premio Municipal de Poesía, bienio 1988-89. En el ámbito internacional recibió  los premios Palma de Mallorca (España), Pigmalión (Francia), Minturno d´Oro, Murolico 81 y Eugenio Montale (Italia). Tradujo -entre otros- a Umberto Eco, Cesare Pavese, Ferdinando Camon, Dante Maffia y Dino Campana. Falleció en Buenos Aires en 2000.





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