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jueves, 20 de octubre de 2011

Frente a frente con un editor catalán: “La gente busca otras respuestas porque ya no cree en Dios”


Frente a frente con un editor catalán

“La gente busca otras respuestas porque ya no cree en Dios”

Por Eva Feld

El mercado editorial goza de buena salud en España. Según cifras extraoficiales se ha publicado este año un diez por ciento más libros que en el 2010. Eso sí, el margen de ganancias puede ser considerado un éxito cuando llega al diez por ciento. El pronóstico sobre las tendencias editoriales a la hora de escoger los temas más rentables para los próximos años podría definirse con el último neologismo en boga: resiliencia, palabrilla que ha ocupado la portada de la revista Newsweek en el mes de septiembre y que no significa otra cosa que: capacidad de las personas de recuperarse ( y hasta sacar provecho) frente a la adversidad. Algo comparable, a mi juico, a los finales felices de las películas de Hollywood a partir de la postguerra.

Tengo enfrente a Joan Miret, editor catalán y Presidente de Gallup seccional Cataluña. Nos sirve de escenario la acogedora terraza interior del Ateneo de Barcelona un lugar al que solo pueden acceder los socios, en su mayoría escritores, editores, investigadores y lectores privilegiados y para cuyo ingreso han de servirse de un ínfimo adminículo captahuella ubicado estratégicamente. Joan Miret es además de editor, psicólogo de formación, de manera que nada tiene de raro que sume a su moderado temperamento, algo de desconfianza y mucho de intuición para acceder al encuentro. Un tercer elemento probablemente innato, genético, cultural. El hecho de ser catalán, le obliga a guardar las distancias. Sin embargo, al cabo de pocos minutos, tengo enfrente a un hombre receptivo y sincero, dispuesto a responder preguntas y a dar respuestas, siempre calibradas al fragor del equilibrio. No es por nada que en el idioma catalán "hablar" sea sinónimo de "razonar".

La editorial de Joan Miret se especializa en el género del ensayo y a ese respecto que nos hemos reunido. Hace días que rumia cada frase contenida en las LECTURAS DEL NUEVO MILENIO del escritor venezolano Teódulo López Meléndez, un compendio de ensayos sobre los temas más álgidos del presente y del futuro inmediato, desde la educación y la ecología hasta la política y la economía, sin desmedro de la cultura la seguridad o la comunicación. Miret considera su lectura, así como nuestra entrevista, una gran sorpresa, un acontecimiento. Una serendipia ( otro neologismo para nombrar un descubrimiento, un hallazgo, una coincidencia o un accidente afortunados). Se vislumbra en sus ojos un artilugio.

- Si bien mi editorial se especializa en ensayos, en este momento estamos haciendo hincapié en el género de la Resiliencia, es decir, en los relatos que contienen historias exitosas de personas que han superado el dolor, el cáncer por ejemplo. Es lo que hemos dado en llamar novela-ensayo, es decir, un relato en el que el personaje haya salido con éxito de un trauma, pero que contenga abundante información que pueda servirle a los lectores, dice Joan Miret al tiempo que cita su último éxito editorial titulado La noche también es blanca, precisamente sobre un caso de superación del cáncer.

- La publicación del libro de Teódulo podría adaptarse a ese concepto si, mutatis mutandi, el cuerpo enfermo sería, como de hecho lo es, el social, que padece un cáncer llamado crisis y para el cual el autor venezolano aporta un cúmulo de indicaciones que podrían llevar el título de Hacia una filosofía de la indignación, le digo con un entusiasmo inusitado para un interlocutor que acaba de recoger en el taller del diseñador la portada del próximo libro a ser publicado: La homeopatía y el deporte y en el que, además, ha detectado un error: falta el artículo.

- Otra virtud del libro- insisto- es la procedencia de su autor. Está escrito por un venezolano, a doce años del experimento chavista que tantas miradas atrapa desde Europa...

- Los analistas de encuestas al final acabamos tomando distancia de la política, hacemos un trabajo técnico- dice Miret y agrega- sin embargo, estimo la gran densidad y calidad del libro de Teódulo López Meléndez y se lo he pasado a un colega cuyo perfil editorial es más susceptible a ese tipo de textos, con la esperanza de que lo publique.

La tarde languidece en la terraza del Ateneo, un tinto para mí y una cerveza para él, permiten inclinar los temas hacia otros derroteros: le dedico mi primera novela, "con la esperanza de encontrar empatía".

-¿Qué significa empatía? pregunta él, no precisamente porque ignore verdaderamente la respuesta y le contesto yo. "Qué haya coincidencia, concilio, acuerdo" (pensando precisamente en el Ensayo de TLM) y pregunta él: "¿Facilidad? ¿comodidad?

Antes que las palabras también languidezcan, hablamos sobre los costes de producción, casi imposibles de sortear en Venezuela, mientras que en Europa gran cantidad de libros se imprime en China, y sobre los errores. Los he encontrado numerosos, gramaticales y ortográficos en algunos libros que he hojeado en las librerías, le digo con exagerada indignación- ¿Será que se están saltando filtros en la corrección? pregunto. No coincidimos.

Insisto en mis críticas: ¿Recomiéndeme algún libro? ¿Qué está pasando con los sellos importantes, pareciera, que los libros más importantes de las últimas dos décadas son las traducciones de las novelas producidas en el este europeo, ya que durante la censura prácticamente el único escritor conocido era Milan Kundera?

-Sigue siendo un hito, los editores siguen buscando a quien traducir en las ferias, dice Miret.

Salen a relucir los nombres de las grandes editoriales. Le pregunto por Tusquets, por Siruela... Toda editorial tiene un cerebro y el cerebro de Tusquets está muriendo. Siruela ha vendido...

Una última respuesta del editor catalán, de formación ignaciana, procedencia judeo-mallorqui (chueta como él mismo se define), antes de visitar la fantástica biblioteca del Ateneu de Barcelona: "La gente busca respuestas en la medicina, en lo esotérico, en la homeopatía, en la cuántica, porque ya no cree en Dios”. He allí su apuesta editorial.

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