Páginas

Páginas vistas en total

Suscribirse por correo electrónico

domingo, 6 de mayo de 2012

"Volar sin alas" de María Juliana Villafañe en Miami Dade College


María Juliana Villafane, Adriana Herrera y Eva Feld en Miami Dade College



VOLAR SIN ALAS, DE MARÍA JULIANA VILLAFAÑE
por Adriana Herrera
Palabras de presentación del libro
Miami Dade College - Kendall Campus
Miami, Florida, EE.UU.
(Sábado, 14 de abril de 2012)

Al presentarse Volar sin Alas en la Feria Internacional del Libro en el Palacio de Minería en México, ya sé la razón por la cual los jóvenes se sintieron conmovidos y yo creo que a los jóvenes particularmente no se les puede mentir. Y si hay algo que no existe en este libro es la mentira, este libro es verdad. Y es verdad porque es la verdad de una mujer que escribe desde lo más profundo de su ser y que es capaz realmente de entregar el alma desnuda a través de la palabra. Entonces, cuando un libro tiene esa cualidad, uno entra en sus páginas con respeto. Con un respeto frente a la esencia de un ser que tiene la capacidad de dársenos y yo creo que eso es algo que puede sentir cualquiera que pase las páginas de éste libro, independientemente de cuál sea su formación cultural. Es un libro que le habla a cualquiera porque es un libro escrito con la materia humana de lo que somos todos.

El libro está escrito con lágrimas, con risa y yo diría que contiene una serie de lecciones para volar sin alas”. Tiene tres partes que son: Vuelo sobre Tierra, Vuelo sin alas y Vuelos al interior. Pero, fue fundamental para mí el preguntarme cuáles son las lecciones, cómo es que María Juliana vuela sin alas, y empezar a buscar estrategias para el vuelo. Yo supongo que hay una lectura tácita, eso nos lo dirá ella después, que hay un libro de referencia oculto que es Las lecciones del Pájaro Solitario de San Juan de la Cruz. Me parece que hay frases que nos hablan de ese místico que en momentos podemos leer como un alma que buscó unirse a Dios, un alma que se adentra en la soledad, pero también un alma que podríamos ver en ciertos textos de expresiones de esa unión con Dios, con una discusión que podría estar llena de erotismo. Entonces creo que ahí hay una conversación tácita con algunos fragmentos de San Juan de la Cruz.

El primer epígrafe que ella utiliza en un poema es de Miguel Hernández, grandísimo poeta español, y hay una línea en que Miguel Hernández dice “el hombre yace, el cielo se eleva, el aire mueve”, que contiene para mí tal vez la clave de la lección del vuelo que atraviesa el libro. Porque la palabra yacer tiene doble sentido, yacer lo asociamos con el Eros pero yacer lo asociamos también con el dolor, con el padecer frente a la condición de la vida humana que pasa entre el placer y el dolor. Está el cielo que siempre se eleva y la capacidad de ir del dolor a elevarse, está eso que dice el aire mueve. Así que yo diría que en cada poema hay un continuo movimiento que lleva hacia ese aire que mueve hacia el trascender, hacia el vuelo. Y lo vemos tanto en poemas que hablan del dolor en distintas manifestaciones como en poemas que hablan del erotismo también desde el dolor o desde la plenitud, pero que siempre terminan en movimiento de vuelo. Entonces, ese primer poema tiene la lección o la estrategia explícita porque dice: Quien Ama Vuela. Entonces primera lección de vuelo que nos da es decir: ama. Está explícito. Pero no está dedicado al amor romántico, está dedicado a un poeta Francisco Matos Paoli, quien estuvo preso en un momento y ella lo evoca cuando él dice, “alguien desea ardientemente acortarme las alas” y el poema termina en un homenaje a él. No les voy a quitar el placer de escucharlo si está incluido porque ese poema termina de una manera muy bella. Pero quiero decirles que es un canto a la libertad, entonces él vuela con libertad y como se trasciende, incluso una condición como la cárcel cuando la voz es capaz de ser libre. Así que es un poema de amor a los seres libres, a los seres que nos dan esa lección de vuelo.

Y luego hay dos poemas, Caen las Hojas” y “Ciega”, en los que es curiosa la lección que ella nos da. María Juliana es azafata y esa condición le da un permanente vivir entre el cielo y la tierra, pero no solamente es así porque físicamente esté entre el cielo y la tierra sino porque actualmente observa la realidad desde una distancia, y observa la realidad desde un silencio. Yo aseguraría que varios de estos poemas han sido escritos en vuelo. Por lo menos las ideas, o pensados en ese momento de observación. Y ese hecho, la mirada que ella tiene es una mirada que abarca la humanidad en muchos momentos porque es una mirada desde arriba, desde el vuelo y es una mirada en la cual a veces hay distancia, pero no es la distancia desapegada del sentimiento humano, sino más bien el silencio desde el cual se observa.

Una lección no explícita, pero yo diría que es muy importante para ella, es la de ver. ¿Cómo se vuela sin alas aprendiendo a ver? Tiene el libro distintos poemas que nos enseñan a ver. Hay un poema en el cual describe que sale de una tasca en Madrid en la algarabía de la noche y de pronto ve una manifestación que son mujeres de un submundo, la obscuridad del mundo digamos, seres que viven en las sombras y se da cuenta de que en esas sombras hay una lección de la mirada. Y muchos poemas nos enseñan a ver; por ejemplo, el dolor de una niña sexualmente abusada, el dolor del abandono, el dolor de la tierra. Hay un momento en que hay un niño abandonado durmiendo en el piso de un avión, y dice: se les ha olvidado que es un lugar público / se les ha olvidado que también allí hay suciedad. Y en medio de ese silencio se pregunta por la tierra que está tan llena de suciedad / tan poblada / tan exenta de silencio, surcada de pájaros de metal / surcada del ruido humano / y nuestra incapacidad de ver y entonces nos hace ver la tierra y ahí hay otra lección de vuelo. Así que yo diría que está digamos la del amor, pero es un amor que cobija la humanidad, está la tierra que sigue abarcándola por entero, la de la visión. Y hay una frase, simplemente una frase, que habla de vivir o permanecer en el centro de la llama, yo creo que esa ha sido otra de las lecciones de vuelo, vivir o permanecer para siempre en el centro de la llama, significa lo que dice más que cualquier palabra que yo pueda decir para interpretarlo, pero creo que ese sentimiento, esa pasión, esa capacidad de darse y esa capacidad de sentir, desde el centro de la llama, es otra de las estrategias para volar sin alas”. Y aunque cada uno de ustedes va a encontrar distintas lecciones de vuelo, yo creo que el humor y la risa están presentes en todos los distintos tamices del sentimiento de éste libro porque nos va a hacer sonreír, reír a carcajadas y condolernos. Es una manera de pasar de ese el hombre yace / el cielo se eleva / el aire mueve” y de ser como lo dice en algún momento: como una especie de guerrera / que siempre regresa hacia la luz / y que nos enseña a mirar las sombras / a mirar el dolor y a transformarlos en vuelo. Yo creo que esas serían, resumiendo, el amor, el ver, y en el amor la libertad, el permanecer en el centro de la llama y la capacidad de reír. Serían sintetizando algunas de las lecciones que yo creo que tácitamente imparte el libro Volar sin alas. Así que los dejo con ella, y yo no quise robarme ninguna frase de ella para decirla porque nadie mejor que María Juliana Villafañe nos puede hacer este regalo de sus palabras que son como dice en alguna parte, su esencia. Así que cierro con lo que inicié, es un libro que no tiene mentira, de manera que ser verdad es la lección primera y final del vuelo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario